A Eleuterio Fernández Huidobro
La contratapa de ayer de Fernández Huidobro sobre Cores es una pieza de una hondura, de una nobleza, de un rigor político y de una precisión humanista como hacía muchos años no había visto.
La considero un ejemplo de síntesis dialéctica entre la fraternidad y la discrepancia. El Ñato ayer fue un gigante hablando de otro gigante de la izquierda histórica.
Cuando Miguel Fernández Galeano me llamó destrozado por el dolor, minutos después de confirmada la muerte súbita de Cores, me aboqué a cambiar la tapa del diario y páginas interiores, y me zambullí en la laptop para desgranar lo que sentía, publicándolo bajo el título «Hugo Cores, con permiso para soñar».
Debo confesar que la contratapa de Eleuterio superó a la mía por varios cuerpos, porque encontró la entraña y la esencia de lo que todos sentíamos.
Creo que Eleuterio, ayer, hizo el amor con las palabras y nos representó a todos los que quisimos y admiramos a Cores.
Por eso hoy quise escribir estos 10 PUNTOS para el formidable guerrillero de otrora, ayer devenido por unos instantes memorables en poeta de la izquierda.
Federico Fasano Mertens Director
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