Contaminación y bonos de carbono

La contaminación criminal con la que se viene envenenando el medio ambiente del planeta ha llegado a tales extremos que los propios envenenadores se han comprometido (?), hasta donde pueda llegar su capacidad ética de compromiso, a autolimitar voluntariamente sus excesos contaminantes, por lo menos en lo teórico.

Así surgió el Protocolo de Kioto (1997), por el cual los países firmantes (USA se negó a firmarlo, faltaba más), se comprometieron a la modesta disminución de las emisiones de gases que producen la destrucción de la capa de ozono, ya científicamente constatada y, con ello, los efectos del pernicioso efecto invernadero consecuente, en un misérrimo 5% para el período 2008-2012. (Qué sacrificio, ¿no?)

Dentro de esos «excesos» contaminantes, productos de la demencial explotación de los recursos naturales, está lo que se conoce como el efecto resultante de la «captura» indeseable del anhídrido carbónico (CO

Debido a ese compromiso, parecería ser que los países firmantes (sólo los firmantes), aceptan ser penados, si no cumplen con dicha ridícula cuota de disminución, con multas de una entidad de 40 euros por tonelada de CO por encima del compromiso libremente asumido.

Pero hecha la ley, hecha la trampa.

De inmediato, los medios «financieros mundiales» (llámese Banco Mundial), inventan un proceso perverso, conocido como la emisión de «los bonos de carbono».

Funciona así.

La empresa «envenenadora», que, además, no desea disminuir la acción negativa de la captura «excesiva» de COel efecto inverso, o sea, liberación de COcompensatoria de la captura excesiva referida. Sí ya sé. Pensaste en la plantación de árboles. Especialmente eucaliptos y pinos. Que por su proceso vital liberan de noche COTenés razón. Entonces, Banco Mundial mediante, se crea un Fondo para promover las inversiones de las que resulte un excedente de producción de COse premia con U$S10 por tonelada liberada de CO, lo que se materializa entregando unos lindos «bonitos», denominados «de carbono». Esos bonos, pasan luego de la filial en el país pobre, donde se generan, a la casa matriz en el país rico, a través de una supuesta y falaz «venta» (se lo venden a sí mismos…)Y esos bonos de carbono, una vez en manos de la matriz contaminadora, se utilizan para pagar las «multas» por violación al compromiso asumido en el protocolo de Kioto, lo que les permite seguir contaminando, como si no pasara nada.

En el caso preciso de Uruguay, está la relación «colonia-metrópolis» se ha reasumido, con compromisos contraídos con España.

1- Se firmó un convenio de «conversión de deuda» externa española durante el gobierno de Batlle (Ley 17.665), para utilizar los créditos obtenidos de España, por el anterior gobierno de Lacalle (¿Te acordás de Focoex?).

2-Por resolución 576/2006 del gobierno de Tabaré Vázquez, se realiza otra «etapa» (no hay primera sin segunda), de dicha «conversión» por U$S 10.800.57, estableciéndose específicamente en el art 4 que

«Cuando de los proyectos financiados con cargo a este programa se deriven o puedan derivarse Unidades de Reducción de Emisiones de gases de efecto invernadero, en el marco del Protocolo de Kioto, estas corresponderán a España«..

Tá clarito ,¿no?

Los certificados de Reducción de Emisiones de Gases, (nombre pomposo atrás del que se esconden los lamentables «bonos de carbono»), que se generan en los acuerdos firmados, terminan obligatoriamente transfiriéndose al Estado acreedor (o sea España) para su «conveniente» uso.

Como vemos, en todas estas transacciones que se realizan (Tratado Recíproco (?)de Protección de Inversiones con el Reino de España, 7/4/1992), aparecen, debajo de las piedras, y no necesariamente muy bien disimulados, los cangrejos de siempre, que paga el Pueblo,

Y de paso, recordemos que el cangrejo es el símbolo del cáncer…, y los oncólogos, los técnicos capacitados para tratar de evitar sus efectos. Si quieren, claro.

Pero por lo menos, estemos informados de las consecuencias «secundarias» (?), de todas éstas componendas de la economía «global», con los países del primer mundo.

Por, si alguna vez nos llegan a consultar.

Difícil para Sagitario, más probable para Cáncer. Por la contaminación, digo. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje