Una responsabilidad inabstenible
Delegado del Comité Punta Brava (Coordinadora M) en el Encuentro de Comités de Bases
Un funcionamiento mínimamente responsable de la Mesa Política del FA (M/P) muestra la necesidad imprescindible de que los temas que se ponen a discusión en el orden del día (O/D) de cada reunión, sean conocidos con antelación por los participantes. En especial, cuando se trata de los delegados de base (D/B) en la misma, a los que deben permitir el más largo proceso de discusión para que se cumpla el ciclo completo de la democracia frentista en el funcionamiento del Movimiento.
Este elemental requisito, aunque ahora se comunique el O/D con antelación, algunas veces no se cumple pues, en oportunidades, la aparición de temas más o menos «imprevistos»(?), impide que se pueda efectivizar.
Otras veces, el «imprevisto» deliberado resulta a todas luces conveniente para ciertas posiciones cimentadas en el oportunismo especulativo, para que no se sepa que un tema «escabroso»(?) se va a tratar. Pues su puesta de improviso en el O/D, podría llegar a impedir, justamente, a los D/B, pronunciarse por falta de definición de sus «mandantes», obligándolos a optar por la abstención. Y resulta que la tibia abstención no es obstáculo para imponer una decisión «conveniente», como sí lo es el voto en contra.
Sin embargo, para los casos en que se «dispara» el mecanismo de la definición «sin tiempo para consultar», los D/B tienen atribuciones para pronunciarse por sí o por no, sin abstenerse de decidir, siendo su posicionamiento primario y provisorio, «ad-referéndum» de una definición posterior de sus mandantes, las bases. Y en muchas oportunidades lo han hecho.
Eso no ocurrió, el lunes 21 de agosto, cuando en la M/P, en cuyo O/D prefiguraba la discusión del polémico tema «Donación de fondos del Comando Sur de USA» para una policlínica a instalarse en el barrio Santa Catalina, atrás del Cerro y en las cercanías del Puerto.
Dicho tema había ya sufrido, por lo menos, tres postergaciones en su discusión, porque dos importantes operadores en el tema, el compañero general (r) Licandro y el subsecretario de Defensa, compañero doctor Bayardi, con posiciones claramente enfrentadas, no habían podido comparecer simultáneamente en las reuniones consecutivas de la Mesa Política, debido a atendibles dificultades de salud del compañero Licandro.
No obstante la ausencia de Licandro en la reunión citada, suplida aunque parcialmente por un exhaustivo informe escrito sobre el tema, no impidió que se tratara en dicha reunión. Más allá de los argumentos expresados en la misma, que resulta imperioso conocer para saber cómo piensan los integrantes de la «coalición» y el gobierno, y más allá del exabrupto de Bayardi al referirse a los argumentos del compañero Licandro (1), es importante destacar el pedido de la D/B de Mdeo., de postergar, luego de la discusión dada, la resolución final sobre el tema para la siguiente reunión de la M/P, en tanto la citada D/B no traía posición, al no haberse manifestado aún varias coordinadoras. A pesar de haber transcurrido, por lo menos, cuatro semanas consecutivas en que el tema estuvo en el O/D de la M/P, lo que suponía razonablemente la sospecha de que la decisión sobre el tema era inminente. Es que, a veces, la falta de decisión oportuna es, en sí, una forma de decisión más que subliminal…
Resulta evidente que debió ser «de recibo» el pedido de la D/B, de postergar por una semana la decisión ante la ausencia de definición citada. Primero porque es de estilo, y siempre se concede, cuando se pide por el motivo aducido, máxime cuando la falta de urgencia así lo permite.
Y segundo, y como corolario, porque ni se argumentó ni había ningún motivo que impidiera la postergación de la definición del tema por una semana. Seguramente, algún motivo no expuesto pero de peso tuvieron los que se opusieron con su voto expreso a dicha postergación. Entre otras cosas posibles, porque la falta de decisión de las coordinadoras omisas, comunicada en la oportunidad, podía llevar, como ocurrió finalmente, a los D/B mandatarios, a abstenerse utilizando dicha excusa.
Y ello era una ventaja «inapreciable» para obtener un resultado apetecible, para los delegados de grupos políticos, que ya venían acordes con apoyar la posición oficialista de aceptación sin condiciones de la donación citada. Máxime cuando era público y notorio que las coordinadoras que llevaron posición a la reunión de «los 36″, tenían posición negativa a aceptar la donación motivo del tratamiento.
Analizando el resultado de la votación decidida, desoyendo el pedido de D/B, muestra: 14 votos por la aceptación, 1 por la negativa y 7 abstenciones (6 de bases de Mdeo. y 1 base de Maldonado).
Como sabemos, las decisiones de la M/P requieren, para ser válidas, que se cumpla la doble condición de contar,
-con mayoría de votos a favor, y además,
– que los votos en contra no superen el tercio de votos emitidos.
Siendo perspicaz con el resultado, está claro que si los 7 votos de las bases que fueron abstención (no motivada por una posición de desinterés respecto al voto negativo o al positivo, sino por no haber logrado tener decisión alguna de las coordinadoras, como se explicó más arriba), se transformaran, luego de pronunciadas todas las coordinadoras, en votos negativos, el resultado sería de 14 a 8. Siendo los 8 votos negativos, por ser más del tercio exigido de votos en contra, los suficientes para invalidar la resolución tomada.
En un tema de esta trascendencia, alineado en la visión transigente (?) con el imperio que está esbozando claramente el gobierno, y las dificultades que aparentemente afronta entre los frenteamplistas «de a pie», las «casualidades» no son de recibo. Y las maniobras menos.
La delegación de bases debió, a mi modesto entender, «jugarse» en una decisión «ad referéndum» de sus mandantes, dada la importancia del tema que estaba en etapa de decisión a ritmo forzado.
Sin embargo, cambiando la asunción de los riesgos asumidos en otras oportunidades menos trascendentes, decidió votar abstención, que, por lo expresado, resultó en un perjuicio, en la oportunidad, para la óptica principista de la fuerza política, que aparece en riesgo de extinción..
Pero igualmente se puede corregir aún el error si hubiere voluntad política en tal sentido, correspondiendo primero que las coordinadoras todas se pronuncien sin más dilaciones en este delicado problema. Y, en segundo lugar, que la D/B, solicite en la M/P , la reconsideración del tema, dejando de lado la, a mi modo de ver, inoportuna e inconveniente abstención «ad referéndum», y llevando, ahora sí, la posición definitiva emanada de sus mandantes para que, sea cual fuera ésta, se tenga la definitiva y clara posición de la fuerza política en el tema. Sin especulaciones, sin renunciamientos ni abstenciones a las responsabilidades de decisión que sus D/B tienen.
Y, por las dudas, convendría no olvidarse que éste no es un episodio aislado, sino que forma parte de todo el rompecabezas que sobre la «adherencia» al imperio se viene tejiendo desde el gobierno.
(1)Informe de D/B del 21/8/06(Bayardi): «Dice que lo que dijo Licandro es un reverendo disparate. Porque si ahí va a haber una base militar, yo me tengo que ir del FA.»
N.R. (Se tomará la debida nota) *
Compartí tu opinión con toda la comunidad