Sí, se puede bajar la tasa de interés
Daniel Olesker
Una de las medidas centrales para salir de la recesión es reducir los costos financieros de las empresas, para permitirles un desahogo financiero y poder invertir esos dineros en la producción y la mejora de la empresa.
Todos los analistas (salvo el ministro, es director ejecutivo de la Asociación de Bancos) coinciden que ese es el principal obstáculo que se interpone con la reactivación inmediata de la economía del sector privado de producción.
Y decimos que es posible cumplir ese objetivo por varias razones entre las que destacamos:
* El nivel de ganancias de los bancos es muy importante, según demuestran los balances de dichas instituciones. En un año recesivo como el de 1999, sus ganancias superaron los 100 millones de dólares. Por ende la reducción de las tasas de interés que cobran sólo reducirán sus ganancias y no significará quiebra de ningún tipo.
* Al mismo tiempo la diferencia entre tasas puede llegar hoy a más del 20%, es decir la diferencia entre lo que cobran por sus créditos y lo que pagan a los depositantes. Con un 10% de diferencia aproximadamente se cubrirían los costos de las instituciones y lo demás son ganancias extraordinarias.
* Si bien es cierto que los bancos privados no van a bajar sus ganancias por el mero hecho de beneficiar a la sociedad, en nuestro país el Banco de la República cubre casi el 40% del crédito y por lo tanto si el BROU las baja, como en cualquier actividad cuando la firma líder baja los precios (en este caso la tasa de interés) los demás deben bajarlo so pena de perder parte del mercado. La experiencia en el Uruguay con las tasas de créditos al consumo es sintomática al respecto.
Es decir que reducir el excedente de la sociedad que se apropia el sistema financiero y redistribuirlo hacia la producción, es tan sólo un problema de voluntad política y de iniciativa de Banco de todos los uruguayos.
Para llevar adelante esta baja es necesario además de la voluntad política del Poder Ejecutivo, una serie de medidas que actúen sobre los costos operativos del BROU, que le permitan mejorar la disponibilidad de crédito y sus tasas de interés.
* Reducción importante de los encajes del BROU, dado que en esta institución que cuenta con el respaldo del Estado, no es necesario más que un encaje técnico mínimo y el resto no se justiifca, por ser como dije, una institución del Estado que la respalda.
* Reducción sustantiva de los encajes sobre depósitos del sector público que hoy es del 100% (es decir están totalmente inmovilizados incrementando los costos del BROU).
Con estas dos medidas se liberarían no menos de la mitad de los encajes actuales, los cuales permitirían mayor disponibilidad de crédito, menores costos para el BROU y por ende ayudarían en la baja propuesta de la tasa de interés.
Todo esto nos muestra que es posible reducir las tasas de interés, con ello bajar los costos financieros de las empresas, permitirle acceder a nuevos créditos para su reactivación y dinamizar la actividad económica.
Pero no debemos utilizarlo al barrer. No podemos correr el riesgo que se malutilicen estos nuevos créditos con tasas preferenciales. Deben darse en función de proyectos de reactivación económica que supongan al incorporación de nueva mano de obra en el proceso de producción. Es decir menores costos financieros a cambio de incorporación de nuevos trabajadores a la plantilla.
Como hemos planteado en nuestras propuestas, la reducción de las tasas de interés orientada selectivamente a aquellas empresas que creen empleo, no es la única medida sino que forma un paquete de medidas. Y para insistir con él, vale la pena recordarlo cada vez:
* Aumento de 200 millones de dólares de la inversión pública (en obras y viviendas),
* Aumento del arancel externo para productos de granja extrarregionales.
* La derogación del impuesto a los sueldos y su sustitución por un impuesto a los altos ingresos.
* El aumento de sueldos en el sector público y privado.
* El aporte de fondos a la Junae y
* La ley de negociación colectiva y fuero sindical.
Sin embargo la reducción de las tasas de interés es muy importante y congrega los intereses de un gran número de agentes económicos y sociales como empresarios, productores, trabajadores, consumidores, etcétera. A TODOS MENOS A LOS BANCOS.
Por ello es imprescindible ponerla en marcha ya y hemos demostrado que es posible.
Aunque con un ministro y un subsecretario que vienen ambos de la Banca parece difícil que se concrete, otro marco sería necesario.
* Economista
Compartí tu opinión con toda la comunidad