Sobre sensaciones térmicas
Estando el concepto de moda nos preguntamos, ¿cuál es la temperatura en el complejo mundo del trabajo? Veamos algunos titulares de prensa.
«Podría caer actual convenio de la pesca». «Sale otro paro», (como quien dice, «marche otro pancho o una con fritas»); «filiales de la FUM definen si habrá paros en primaria»; «polémica entre sindicato y ANTEL». «Públicos marcharán al Palacio Legislativo». «Paro general para el jueves». «Se agudiza tensión entre patrones y obreros en el sector metalúrgico».
Sensación caliente al parecer, ¿no? Algunas cifras parecen corroborarla. La conflictividad en los primeros 6 meses de 2006 se multiplicó por cuatro respecto del mismo período de 2005, existiendo 65 conflictos con miles de trabajadores involucrados y con 19 ocupaciones que generaron según titulares y/o informes «situaciones raras, inseguridad cuando no violencia».
Ahora veamos otros aspectos de la cuestión, como quien dice la otra cara de la moneda acerca de los cuales los titulares ya no son tan numerosos.
Disminuyó el número de desempleados del 13.4% en enero/06 al 10.7% en mayo/06. Aumentó la cantidad de ocupados del 46.5% en abril al 54.5% en mayo, lo que significa más de 17.300 nuevos puestos de trabajo, cifra que es la más alta desde 1986. Y si de pasividades se trata, felizmente, de acuerdo a las previsiones sobre crecimiento de la economía, inflación, salario real, etc., en los próximos meses, y tomando como referente febrero 2007, cuando hayan transcurrido tan sólo 22 meses de la asunción del nuevo gobierno, todas las pasividades habrán recuperado casi un 10% aproximadamente, esto es: un tercio de lo perdido en los últimos cinco años. Y las pasividades más sumergidas, (114.000 jubilaciones y 35.000 pensiones), de bajos ingresos en ambos casos, recuperarán más del 60% de lo perdido en esos mismos años. La recaudación del BPS lleva 15 meses consecutivos de crecimiento. Las ventas industriales, al mes de mayo de 2006 alcanzaron 35 meses consecutivos en ascenso. Podríamos seguir.
No tenemos nada contra las sensaciones térmicas, pero ¡ojo con el tremendismo! La conflictividad, con ser importante, no constituye una tragedia. Cuando un sistema de relaciones laborales cambia las reglas de juego, como está sucediendo, es natural que se produzcan encontronazos, contradicciones entre capital y trabajo, que hacen a la esencia de la autenticidad democrática. Y ¡estamos en democracia!
Bienvenidas entonces las críticas, vengan de donde vengan. Cómo no van existir, si somos conscientes de las insuficiencias que persisten, como el propio INE nos dice, por ejemplo que la tendencia a la formalización del empleo se detuvo en mayo/06.
Así como reconocemos carencias, afirmamos que se está ante algo diferente a lo de muchos años atrás. Esta administración, teórica y prácticamente, reconociendo que el trabajo es un derecho humano fundamental, central en cualquier sociedad, también es consciente que las políticas de empleo no son sólo responsabilidad del MTSS sino también de otras instituciones, lo cual exige mucha coordinación interinstitucional.
Y por supuesto, siendo el desempleo la principal polea de pobreza y de exclusión social que consolida la informalidad, de igual forma preguntamos, ¿basta sólo con tener un empleo para salir de la pobreza? ¡Porque el mundo está lleno de trabajadores pobres! De ahí, la exigencia de empleos de calidad que seguiremos encarando.
Júzguese entonces el mundo del trabajo, a través de todas las sensaciones térmicas, las malas y de las otras. Sensaciones siempre necesarias para defender con la pasión que se merece los intereses que cada uno entienda deban ser defendidos. Sólo pedimos que cuando se juzgue, se disponga de toda la información. *
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