Hacia una sociedad más justa
Hemos dicho en reiteradas oportunidades que la oposición política –conformada fundamentalmente por los partidos Nacional y Colorado– ha declarado una guerra implacable al gobierno progresista, una guerra en la que no escatiman medios para golpear allí donde los dirigentes políticos tradicionales suponen se encuentran los puntos débiles de la gestión del doctor Vázquez.
Esta constatación no es ninguna novedad, ya que el juego natural de todo régimen democrático implica que la oposición jaquee, como mejor le parezca, al oficialismo; lo que sí puede sorprender es la saña con que atacan la gestión del Ministerio del Interior, tratando de hacerlo aparecer como el culpable de la sensación de inseguridad que vive la población, pero dicha estrategia elegida por la oposición tampoco es demasiado novedosa.
Sin embargo, no sólo la oposición blanquicolorada cuestiona acerbamente al gobierno. También desde grupos y sectores de la propia fuerza política gobernante, así como desde diversas organizaciones sociales, se lanzan frecuentes cuestionamientos a la gestión del doctor Vázquez. Incluso voces anónimas emiten sus juicios adversos al gobierno por medio de nuestra sección Llamadas al Director. Y el concepto más recurrente en las críticas provenientes de la izquierda es la acusación de «continuismo», referida principalmente a la política llevada adelante por el equipo económico.
Este hecho también ha sido motivo de análisis desde esta página. Y hemos dicho que es comprensible esa urgencia de la población (sobre todo de los sectores más postergados) en que se materialicen los cambios prometidos. Son demasiados años de gobiernos conservadores empeñados en aplicar el nefasto modelo neoliberal; son demasiados años de pérdida de puestos de trabajo, de reducción del poder adquisitivo de los salarios; son demasiados años de marginación y de desesperanza.
Pero así como nada cuesta entender esa situación límite que viven vastos sectores de la sociedad, también hay que comprender la imposibilidad material de que todo cambie de la noche a la mañana.
No debe olvidarse un hecho incuestionable: la izquierda no llegó al gobierno mediante una revolución que todo lo trastoca y hace tabla rasa del antiguo régimen. Por tanto, no solamente debe respetar el orden jurídico vigente sino, además, debe adecuarse a la realidad económica.
Este gobierno recibió un país fuertemente endeudado, deteriorado socialmente, con marginalidad, con una sociedad fracturada, con altos niveles de deuda pública, con una injusta distribución del ingreso. Y para revertir esa situación heredada, debe manejarse con ciertas reglas de juego. Sin embargo, el equipo económico dirigido por el ministro Astori no se ha limitado a manejar bien las cuentas públicas y estimular el desarrollo productivo, sino que ha dado señales claras de su propósito de mejorar las condiciones de vida de la gente.
Veamos algunos datos objetivos. Hay un innegable crecimiento de la producción, que aumentó casi un 7%. Ha crecido, asimisno, la inversión, cuyo crecimiento alcanzó un 25% en términos reales respecto a 2004.
Del mismo modo, es preciso señalar que el empleo creció; que se crearon más de 30 mil nuevos puestos, mientras que otros desaparecieron, teniendo en cuenta que hay ocho mil funcionarios públicos menos. La inversión pública aumentó un 100% en los primeros meses del año.
Hay importantes mejoras de la eficiencia de los organismos recaudadores: la DGI y el BPS alcanzaron cifras históricas en el combate al informalismo; también la Aduana logró resultados espectaculares.
«No queremos que cada Rendición de Cuentas sea una fiesta de demagogia presupuestal, que conduzca al exceso del gasto público como ocurrió en el pasado», ha dicho con claridad el ministro Astori en la reunión ministerial de Melo, agregando «tampoco queremos las modas de los últimos años, con Rendiciones de Cuentas de un solo artículo».
No se trata de un cambio brusco en el modo de producción, que sigue siendo capitalista. Pero son pasos importantísimos hacia una sociedad más justa. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad