Fines y principios de la Educación en debate

Porque la Educación es un tema de Todos, el gobierno nacional a través del Ministerio de Educación y Cultura ha convocado a toda la sociedad uruguaya para debatir sobre ella.

Este debate, que viene realizándose con distinto grado de desarrollo, permitirá nutrir responsablemente la elaboración de la Nueva Ley de Educación, aportar elementos para las políticas educativas y repensar lo que hace el estudiante, el padre, el docente, el trabajador, el empresario y cada actor en el tema educación.

Todo está en debate en la materia y lo primero de ello: los fines y principios.

Considerada como derecho humano, la educación juega un papel clave en la construcción de la democracia. Lo que la educación logró en la formación del espíritu democrático de la sociedad uruguaya, fue el antídoto que movió voluntades individuales y colectivas para terminar con la dictadura.

La formación del ser humano en forma integral debe primar por encima de intereses con visiones parciales.

La relación entre la educación y el desarrollo productivo del país al servicio de su gente es de una profunda ligazón, máxime en un momento de la historia de la humanidad en la cual el conocimiento y la información pasan a ocupar papeles determinantes.

El principio de universalidad contenido en la obligatoriedad y gratuidad, fruto del pensamiento vareliano y de corrientes filosóficas que lo sustentan, ha impregnado de forma tal a la sociedad uruguaya que ya forman parte de su identidad.

La universalidad en el derecho a la educación se hace efectiva mediante la obligatoriedad y ella se va extendiendo en años. Dice la Constitución de la República: «Son obligatorias la enseñanza primaria y la enseñanza media, agraria o industrial». En el pasado período aprobamos una ley en el Parlamento que extiende la obligatoriedad de la educación al nivel de cinco años y en el presente período seguramente aprobaremos otra ley extendiéndola al nivel de cuatro años. Se reconoce así la importancia que tiene la educación a nivel temprano en el cumplimiento de los fines asumidos.

La laicidad, caro concepto de la sociedad uruguaya, también impregna al sistema educativo para quien es una seña de identidad. La laicidad implica respeto a la diversidad y crear las condiciones para que el estudiante acceda a las más variadas formas del pensamiento ante cada tema.

La laicidad implica la libertad intelectual de poder optar, por ello es la antítesis del dogmatismo.

La participación de todos en el tema educación asegura un mejor cumplimiento de los fines y principios de la educación, fomenta el compromiso de los actores que participan y asegura aportes y niveles de eficiencia en la medida en que todos los legítimos intereses se encuentran, aportan y encuentran los justos equilibrios.

Los sistemas autoritarios, cuya finalidad es la de imponer determinadas concepciones o intereses, son quienes en la educación y en las más variadas áreas se oponen a la participación. Crear ámbitos de participación en el sistema educativo, a distintos niveles, de los más variados actores, permite aprender todos de todos, multiplicar esfuerzos y llegar a mejores conclusiones.

No tengo duda que el tema de la autonomía generará las más variadas posturas. Bienvenido pues un respetuoso debate en torno al tema. Se trata de debatir los fundamentos de cada una de las posturas que sobre la autonomía se explicitan, sin imposiciones y sin dogmas, con espíritu de escuchar y de aportar, única forma de lograr la mejor síntesis.

Interrogantes al respecto: ¿autonomía es sinónimo de aislamiento? ¿qué es la autonomía? ¿qué grados de autonomía deben aplicarse? ¿qué aporta la autonomía? ¿autonomía de quién y por qué? ¿qué problemas puede generar? *

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