Realidad del sector granja
En el agro: ¿cuál es el objetivo de la reconversión para nosotros y cuáles los propósitos que encierra? La modalidad ha definido el objetivo de la reconversión como el lograr aquellos cambios de fondo, en el sector que permitan la transformación de la producción, en especial la agricultura familiar, haciéndola viable, perdurable, mejorando las condiciones de vida del productor y su familia y preservando el medio ambiente.
Espigando algunos datos
El sub-sector granjero ha contribuido con alrededor del 16% del valor bruto de la producción agropecuaria, correspondiendo a la agricultura del 40% de ese aporte.
Los volúmenes de producción registran un significativo crecimiento en el período a una tasa anual del 3.9% de los productores hortícolas eran alrededor de 12.000 al año 1980 y 9.5000 en 1990 (en una superficie de explotación).
Los cultivos más importantes son: papa, tomates, morrón, ajos, cebollas, y hortalizas de hojas, y la frutilla que se proyecta con dinamismo creciente.
También debemos señalar la producción de árboles frutales como ser; membrillos, naranjas, mandarinas, limones, Sant Suman, pelones, duraznos, ciruelas, manzanas y sus diversas variedades, etc. Estos rubros contribuyen con el 50% del área, 63% del volumen y aportan la base la dieta uruguaya.
El 90% de los predios tiene menos de 100 Hás. y el 63% menos de 20 Hás. En el período 1980-1990 se produjo una pérdida muy significativa de predios menores de 20 Hás. y creció el número de predios de mayor tamaño.
La distribución de la superficie hortícola en el país es sintomática: en la zona de influencia del Mercado Modelo de Montevideo, encontramos cerca del 73% de la superficie hortícola total del país.
El total de los trabajadores en la horticultura, en el año 1990 alcanzaba cerca de 30.000 personas (22.775 trabajadores y su familia y 6.385 asalariados). La relación entre mano de obra familiar y contratada desciende con el aumento del tamaño del predio.
La importancia del rol del Estado
La situamos desde nuestro punto de vista, en la búsqueda de nuevos mercados para nuestros productos, y para asegurar una correcta alimentación de nuestro país. En ese sentido el Estado a través de sus embajadores e integrantes del cuerpo diplomático a través de las embajadas, de preocuparse por colocar y vender nuestra producción exportable.
1) En la creación de fondos de riesgo
2) En la identificación de rubros estratégicos
3) En la Orientación de la Producción
4) En la realización de inversiones en infraestructura
5) En la generación de tecnologías adecuadas y convenientes a nuestra sociedad
No tenemos duda alguna de que el Sector Agropecuario no debe enfrentar sólo los desafíos de la hora actual, y de que el Estado Uruguayo, puede y debe ser fundamental en estos emprendimientos. No concebimos al Estado ajeno a la suerte de la principal fuente de ingresos para el país.
No admitimos que el Estado asista pasivo, ingenuo, a la desintegración de los sectores del país librándolos a los efectos del proteccionismo que campea en el mundo actual.
Reclamamos que es preciso que la actividad productiva ocupe un lugar preferente dentro de las prioridades nacionales.
Estamos convencidos que el desarrollo agropecuario, base esencial de nuestra economía, es un objetivo prioritario para el país.
Creemos firmemente en la capacidad de la Agricultura familiar, para contribuir a un proceso de desarrollo sostenido y sustentable; y reclamamos del Estado la aplicación de políticas diferenciadas que reconozcan las particularidades del sector, y su valiosa contribución en términos sociales y económicos.
Reclamamos la aplicación de medidas que permitan revertir la situación actual y generar las condiciones para el cambio.
Medidas impostergables, urgentes que permitan frenar el deterioro creciente de la rentabilidad del sector y mejorar la competitividad del la producción nacional, en los mercados interno y externo.
En próxima nota abordaremos las medidas que consideramos necesarias para resolver la problemática reseñada en este artículo. *
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