Un debate de muy alto nivel sobre la integración
Días pasados, en el programa conducido por Sonia Breccia en AM LIBRE, dos prestigiosas espadas del mundo intelectual y académico se cruzaron en un debate de gran importancia.
En los últimos tiempos no han abundado programas periodísticos que tuvieran el interés y la solvencia del que comentamos. En el mismo, el historiador Gerardo Caetano, autor de un significativo aporte historiográfico, intercambió argumentos con el sociólogo Gerónimo de Sierra, otro intelectual con una amplia obra publicada en el campo de la sociología acerca de las realidades del país y de América Latina.
La calidad de los argumentos esgrimidos, el compromiso intelectual y hasta cívico que emana de las intervenciones de los dos polemistas, hicieron de ese debate radial una pieza ineludible para abordar un análisis crítico y constructivo sobre la compleja realidad que vive el país y América Latina hoy en lo que tiene que ver con las propuestas de integración regional.
Es del tipo de debate que alientan el estudio y la profundización del cotejo de opiniones y la confrontación de ideas, cotejo y confrontación sin los cuales los procesos históricos corren el riesgo de entrar en una suerte de somnolencia ciudadana que puede conducir a la apatía y el aburrimiento.
El politólogo Gerardo Caetano manifestó en principio que América Latina es un lugar que «genera esperanzas y contradicciones», donde «se están buscando cambios luego de la década del 90 al agotarse y fracasar las políticas del consenso de Washington».
Para él, la experiencia boliviana también es importante ya que se ha dado una «revolución democrática» en la que se está buscando que los ideales revolucionarios clásicos aggiornados, se comuniquen con los principios comunitarios ancestrales de la mayoría de la población largamente marginada.
Agregó luego Caetano que aún el continente tiene «fronteras calientes», e hizo referencia al «insólito» diferendo entre Argentina y Uruguay por la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos, así como también las diferencias entre Venezuela-Colombia, Ecuador-Perú, Bolivia y su demanda histórica.
Por su parte el sociólogo De Sierra entendió que en Latinoamérica «hay una saturación de las esperanzas que presentó el neoliberalismo», por lo tanto «hoy hay presiones a las que deben responder los gobernantes debido a que las sociedades son diferentes».
En referencia a la integración latinoamericana y al Mercosur, Caetano entendió que «la integración está en su peor momento» y sobre el Mercado Común, que «nunca se tuvo un bilateralismo tan excluyente por parte de Argentina y Brasil» en desmedro de los socios pequeños, quienes «se han visto amenazados por esa asimetría».
Por el tema del avance de los Tratados de Libre Comercio establecidos por las naciones latinoamericanas con EEUU, el politólogo se manifestó preocupado y dijo que «la peor hipótesis para el Uruguay sería irse del Mercosur, aunque se encuentre incompleto y apostar a un TLC clásico en términos bilaterales».
De Sierra discrepa con Caetano en lo relacionado con la integración de América del Sur, al considerar que nunca hubo tantas condiciones para avanzar en ese tema, «antes era impensable que países como Venezuela o Bolivia quisieran ingresar al bloque».
Para los dos analistas, «la firma de un TLC, clásico, no es más carne y menos aranceles», sino que «es la agenda de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la de Singapur, es la liberalización de la propiedad intelectual y de las compras gubernamentales y sus servicios», y que «es una decisión que ha sido banalizada porque marca al país para 20 o 30 años».
Como queda dicho al comienzo, debemos dar la bienvenida a estos intercambios de ideas, a estas polémicas tan necesarias para el enriquecimiento del pensamiento de la izquierda.
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