Nuevo paso para quitarle facultades al BPS y a su directorio

En múltiples ocasiones hemos hecho referencia a la gestión administrativa del BPS, aspecto que por su complejidad, y aparente «poco que ver» con los aspectos fundamentales de la Seguridad Social, muchas veces es soslayado o poco tratado.

El pasado fin de ano (1999), como otros, pero quizás ahora incentivado por el cambio de gobierno, se produjo una cantidad de normas (decretos, leyes y resoluciones) que en medio de las fiestas tradicionales, nos desbordaron. En su mayoría son negativas.

Hemos hablado de algunas de ellas (la ley de pasantías laborales sin seguridad social ni derechos laborales; el decreto de seguro de salud exclusivo para médicos, contrario al sistema de «Disse»; la resolución de dar de baja del BPS y de sus derechos en él a los trabajadores, simplemente por no aparecer registrados; el decreto que no da plazo para desafiliarse de las AFAPs a los perjudicados mayores de 40 anos, etc.)

Hoy trataremos este aspecto de la organización y administración de la Seguridad Social. Otro tema importante.

1.- El 30 de diciembre de 1997, la mayoría del Directorio del BPS con el voto en contra de los 3 directores sociales (Colotuzzo, Murro y Acle), aprobó el documento titulado «Planeación estratégica, administrativa e institucional del Banco de Previsión Social – Contrato de Préstamo 921/OC-UR con el Banco Interamericano de Desarrollo», elaborado por la empresa Price Waterhouse contratada por el Programa de Reforma de la Seguridad Social dependiente de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, el cual estaba fechado en agosto de 1997.

Uno de los aspectos más cuestionables era la creación de un «supraorganismo» de seguridad social, por encima del propio BPS, de alcance claramente inconstitucional, ya que se le «pasarían» facultades constitucionales y legales actuales del BPS a este nuevo «supraorganismo» que tendría como objetivos y actividades: función regulatoria (hacer cumplir la ley); Información (recabar información de todas las instituciones del sistema, ordenar, sistematizar y proveer externamente la misma); coordinación; proponer la evolución del sistema (visión estratégica); Poder vinculante (capacidad de comprometer a todos los agentes del sistema). Se dijo que era sólo una aprobación «en general», que no significaba «aprobarlo en detalle. Tal como se denunció públicamente en su oportunidad por nuestra parte, esta resolución del Directorio tiene directa relación con las condiciones del convenio entre el gobierno uruguayo y el Banco Interamericano de Desarrollo que otorgó a nuestro país 250 millones de dólares. Convenio que, por otra parte, se intentó mantener en secreto y que una vez que lo obtuvimos, dimos a conocer.

2.- En Abril del 98 se aprobaron, también por mayoría, cuatro planes específicos en base al Plan Estratégico mencionado antes. Otra vez se votó prácticamente sin discusión: se había previsto que la consultora Price hiciera una presentación del tema que no se hizo; con el conjunto de todos los gerentes del BPS, hubo sólo algunas horas para discutirlo. También en esta oportunidad se dijo que se «la aprobación era en general».

Entre otros aspectos se proponía el desmembramiento de todo lo referido a la informática del BPS; reducción de funciones y facultades al Directorio en materia de planificación estratégica y control de la gestión, delegándolas en la Gerencia General que concentraría cada vez más funciones y poder de decisión.

3.- El 29 de diciembre de 1998 llega nuevo documento al Directorio, el que determina la «estructura organizativa y el manual de organización de los primeros niveles de apertura del BPS». También en esta ocasión la discusión «brilló por su ausencia» y también se dijo que esto se aprobaba «en general». Nuevamente se aprobó por mayoría.

4.- En los últimos días de junio de 1999 llegaron a consideración del Directorio dos asuntos, continuando el proceso en dirección de concentrar más poder en la Gerencia General, y en línea con la recomendaciones de la empresa Price Waterhouse. En esa oportunidad primó en el Directorio el criterio de que no era oportuno resolver sobre un tema de tanta trascendencia en ese ano en particular, por lo que fue retirado del Orden del Día, así como se hizo también con otro informe referido a una «estructura de transición». Fue una pausa ganada. Parecía avanzar algo la reflexión seria, pero…….

5.- El 23 de diciembre de 1999 sorpresivamente, luego de las elecciones, se vuelve a la carga. Nuevamente sin la participación de las jerarquías superiores del organismo, como un asunto más del Directorio, se pone a consideración y se aprueba, nuevamente por mayoría, un documento titulado «Implementación Estructura Organizativa del Banco de Previsión Social». Se dice que se trata de una estructura de «transición a efectos de incorporar algunas nuevas actividades que se pueden considerar bajo una perspectiva de permanencia funcional, sin perjuicio que en el futuro sean objeto de nuevos ajustes en materia organizacional. Bajo esta óptica resulta necesario redefinir y reasignar nomenclaturas y competencias……» (textual).

Si bien en esta «transitoria» reestructura no se concretan todos los aspectos contenidos en los documentos de la consultora Price Waterhouse a los que hicimos referencia, sí se puede afirmar que se concretan y hacen efectivos varios de los principales: en particular quitarle facultades al Directorio, los referidos a la informática y a la mayor concentración en la Gerencia General. Entre otros aspectos se destacan:

5.1.- Dependiendo de la Gerencia General se crean varias asesorías y gerencias en informática, los importantes contratos externos, la administración del personal y la planificación estratégica del organismo (cosa que sin dudas, por la Constitución y la ley corresponde al Directorio).

5.2.- Se crea una suerte de «supergerencia» de Atención al Cliente y Mejora de Procesos encargada de todos los procesos de mejora de atención al público y además de la imagen institucional y promoción de los servicios, también dependiente de la Gerencia General;

5.3.- En el marco de esta «reestructura de transición» se dispuso además que los seis cargos gerenciales superiores vinculados a informática creados, sean provisto mediante la modalidad de contratos de alta especialización externos; a la vez de determinarse que las creaciones y cambios de unidades no suponían cambios en la estructura escalafonaria, y por lo tanto nombramientos o cambios de cargo de personal del BPS, los que serían analizados en la instancia de consideración del Mensaje de Presupuesto del BPS para el ano 2000.

6.- Esta «reestructura transitoria» nos merece los siguientes comentarios:

6.1.- Nuevamente se procesa la aprobación de planteos sobre la estructura sin que se cuente con la razonable opinión de las máximas jerarquías gerenciales del BPS y de la organización sindical. Se tuvo escasas o nulas posibilidades de participación. Se insiste en una metodología de implantación sin la suficiente participación, información y capacitación, incluso luego de fracasos costosos como el Plan de Calidad y el Plan MITTA.

6.2.- Se avanza en la concentración de funciones, y consecuentemente de poder determinante de decisión, en la Gerencia General, poniendo bajo su dependencia directa una serie de unidades operativas y asesoras, con cometidos estratégicos.

6.3.- Sin haberse definido con precisión cuál será la estructura definitiva del organismo, se aprueba una «estructura de transición» y sin justificarse la «urgencia» de aprobar estos cambios en esa fecha (prenochebuena), más aun cuando las razones de la postergaci

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje