Un 1º de Mayo latinoamericano en EEUU
Un fenómeno nuevo sacude a la sociedad norteamericana. Se trata de la multitudinaria movilización de los inmigrantes latinoamericanos contra las leyes de discriminación y en pos de un estatuto legal que los proteja.
La movilización tiene un cierto parentesco con las formidables movilizaciones de la población de origen africano que luchó por alcanzar la igualdad de derechos civiles y políticos en la década del sesenta.
Menos violentas que aquéllas, las manifestaciones de los inmigrantes latinoamericanos tienen una especial significación política y simbólica.
No se necesita ser un experto en ciencias políticas para advertir que la movilización del «pueblo latino» en el Norte está estrechamente relacionada con los procesos de ascenso de gobiernos progresistas y de izquierda en el Sur.
A las movilizaciones callejeras que se vienen sucediendo desde marzo se ha agregado ahora una nueva y singular medida de lucha, la realización de un paro y un cese de compras para el próximo primero de mayo.
Una nota periodística publicada en estos días en la revista digital La Insignia, firmada por Eduardo Stanley desde los Estados Unidos, describe cómo se vienen preparando estas actividades.
Según los organizadores, dice la nota, «el 1º de Mayo se pide a la gente que no vaya a trabajar ni salga de compras. Se trata de un día sin latinos, emulando al filme Un día sin mexicanos, donde la «desaparición» de ellos genera un caos económico y social que obliga a la sociedad a valorar realmente el aporte de esta comunidad.
Las manifestaciones en todo el país han logrado poner a la inmigración en primer plano. Pero para los organizadores, esto acaba de empezar. Después de años de discriminación y subestimación no es tiempo de cantar victoria -dicen-, pues todavía no se ha ganado nada. Y recuerdan que el objetivo principal de las movilizaciones es lograr una amplia regularización.
La elección de algunas fechas de estos actos no es casualidad ni coincidencia. Por ejemplo, el 10 de abril es el aniversario del asesinato del líder campesino mexicano Emiliano Zapata. «Creo que fue casi inconsciente -dijo Leonel Flores (uno de los organizadores de las manifestaciones en California) con una sonrisa cómplice-. Es una fecha que muchos mexicanos recuerdan.» Flores, inmigrante mexicano y residente en Fresno, es miembro de la coalición que organiza estas marchas.
La fecha del paro y concentración pública tampoco es coincidencia. El 1º de Mayo se celebra el Día de los Trabajadores en todo el mundo… menos en Estados Unidos. «Creo que todo latino quiere que se haga algo ese día, que precisamente surgió en este país», dijo Flores».
Como advierte bien el articulista, la elección de las fechas tiene una profunda significación. La que vincula las movilizaciones actuales con la vigencia de otras luchas populares. La de los mártires de Chicago hasta la muerte del líder campesino mexicano Emiliano Zapata.
En el territorio norteamericano, otros trabajadores y otros latinos retoman viejas banderas y veneradas identidades. Como sucedió antes con el movimiento de la población de origen africano, también ahora los latinos se enfrentan a la hostilidad de los poderes constituidos en la gran nación del Norte. También como entonces, encuentran en la población norteamericana amigos de su causa, voces fraternas y solidarias que los alientan en sus reivindicaciones democráticas e igualitarias. *
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