Mercosur: impulsamos una urgente recomposición
Nuestro gobierno en cumplimiento del compromiso asumido en la campaña electoral, que se basó fundamentalmente en el Programa que presentáramos a la ciudadanía, continúa a pesar de todos los inconvenientes, impulsando el fortalecimiento del Mercosur, desde el punto de vista social, político, económico y cultural.
Sabemos que el proceso de integración no pasa por su mejor momento ya que ha sido vulnerado, una y otra vez, por resoluciones adoptadas por los distintos gobiernos, en particular de Argentina y Brasil. No abundaré en las nefastas violaciones del artículo 1° del Tratado del Mercado Común del Sur que es contundente cuando expresa «la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países…». Quizás el cierre de puentes sobre el Río Uruguay signifique la mayor transgresión histórica. Se ha convertido en la mayor debilidad, y le da la espalda a la vocación de UNIDAD de los pueblos Latinoamericanos, heredada del legado de nuestros próceres.
Algunos lectores se preguntarán y quizás se asombren, por qué somos tan persistentes en continuar apostando a un auténtico Mercosur. Como prueba de ello debemos recordar que durante la Presidencia Pro- Témpore, que estuvo a cargo del Presidente Dr. Tabaré Vázquez junio 2005- diciembre 2005- se hicieron ingentes esfuerzos para utilizar al Mercosur como un instrumento útil, para la integración de los pueblos de la región. En ese período se resolvió habilitar la participación plena de la República Bolivariana de Venezuela; se aprobó el Protocolo constitutivo del Parlamento del Mercosur que abre los cauces para fortalecer la democracia, la libertad y la paz, reafirmando el compromiso de trabajar para el desarrollo sustentable de la región con justicia social y respeto a la diversidad cultural de los pueblos. Se dieron pasos de gigante para la concreción de la «Red de Gasoductos del Sur y Norte- Sur».
El esfuerzo de nuestro gobierno y nuestro país, para afianzar la integración regional se ha visto perforada por los últimos acontecimientos, pero no cejaremos en nuestro objetivo de más Mercosur.
El fortalecimiento del Mercosur es un freno al ALCA y un desafío para actuar más unidos que nunca.
Los grandes países del bloque, como Argentina y Brasil, deben entender definitivamente que todos tenemos los mismos derechos a participar en las discusiones y resoluciones que se adopten. Los Presidentes de Argentina y Brasil, por lo menos en dos oportunidades, decidieron prescindir de los Presidentes, de Uruguay y Paraguay. Recordemos que en marzo de 2004 se realizó en Río de Janeiro una reunión bilateral, entre los dos primeros Presidentes que resultó con la aprobación de la Declaración de Copacabana. Las Repúblicas pequeñas fueron excluidas a pesar de tratarse temas que incumbían a la totalidad de los Estados de la región.
En la mencionada Declaración de Copacabana los socios mayores invitaban a los demás Estados a participar de lo resuelto. Me parece inaceptable llamarnos a aprobar lo que se resolvió sin nuestra presencia.
En enero último sucedió algo similar, en la reunión efectuada en Brasilia. Los Presidentes de Argentina y Brasil, en determinado momento también participó el Presidente de Venezuela, resolvieron temas referentes a la región como el de las asimetrías entre los socios del Mercado Común del Sur, la reiteración a que Bolivia se sumara al proceso de Integración; la creación de un Banco de Fomento Regional; la consideración nuevamente del Gasoducto del Sur y un tema referido a la aceptación de un mecanismo de Adaptación Competitiva, que permita limitar las importaciones hacia Argentina. Es claro que el 99% de los temas conciernen a la totalidad de los países parte y asociados. Como vemos se repitió lo de Copacabana.
Por motivos que desconozco no se concretó una nueva reunión que se iba a efectuar en Mendoza – Argentina el mes pasado, entre los Presidentes de Brasil, Inacio Lula Da Silva; el de Venezuela, Hugo Chávez y el anfitrión Presidente Néstor Kirchner.
Ni hablar de los obstáculos y barreras imaginarias que se han impuesto para el ingreso de productos uruguayos. Basta recordar las trabas impuestas por Argentina a la exportación de bicicletas uruguayas; las dificultades periódicas de ingreso de nuestro arroz y productos lácteos a Brasil.
La constitución del Tribunal de Controversias es una buena herramienta que sin duda será utilizada al afectarse nuestros intereses.
La forma de fortalecer y recomponer al Mercado Común del Sur está escrita en nuestro Programa. Es necesario democratizar el funcionamiento del bloque; converger en las políticas macroeconómicas; implementar una integración en materia de infraestructura física, con complementación energética de transporte y comunicaciones; crear las condiciones para negociar unificados ante otros bloques y por supuesto, implementar políticas donde esté incluida la agenda social y la cultura. *
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