Berríos: polémico archivo de un caso grave

En su edición de ayer jueves LA REPUBLICA da cuenta de la decisión del senador del Espacio 609 Víctor Vaillant, quien solicitó al Ministerio de Educación y Cultura «una inmediata investigación» del proceder de la fiscal penal de Pando de 2º Turno, Nancy Hagopian, en la causa por el asesinato del bioquímico Eugenio Berríos, expediente que archivó.

El senador agregó que le «sobran elementos de convicción como para cuestionar duramente la forma en que se llevaron adelante las investigaciones judiciales del caso a lo largo de estos ya más de 13 años». El pedido de informes fue encaminado al Ministerio de Educación y Cultura, ingeniero químico Jorge Brovetto.

El senador de la Lista 609 también anunció que pedirá a la Suprema Corte de Justicia (SCJ) que investigue las actuaciones de los varios jueces que intervinieron en la causa hasta que el juez letrado de Pando de 2º Turno, Pedro Salazar, ordenó archivar el expediente este año a pedido de la fiscal Hagopian.

Vaillant cuestionó que la Justicia uruguaya terminara archivando las investigaciones, cuando la Justicia chilena ya procesó a cuatro militares chilenos y tres militares uruguayos cuya extradición exhortó y está a consideración de los ministros de la Suprema Corte de Justicia por un recurso de casación.

De acuerdo con lo informado por LA REPUBLICA, Vaillant calificó como «humillante» que Uruguay deba conceder la extradición de los presuntos secuestradores de Berríos implicados en el expediente sin que la Justicia uruguaya «haya logrado resultados siquiera cercanos».

En base al expediente chileno, Vaillant indicó que «en una operación ordenada por el entonces director de Inteligencia del Ejército de Chile», Berríos «fue sacado clandestinamente de ese país el 26 de octubre de 1991 hacia Argentina y dos días más tarde a Uruguay». «Aquí, con la cooperación de oficiales del ejército de nuestro país se lo mantuvo fuera del alcance de la justicia chilena por encontrarse comprometido en proceso por violación de los Derechos Humanos», explicó Vaillant.

El senador recordó que «Tomás Casella, Eduardo Radaelli y Wellington Sarli son los militares uruguayos implicados en el caso.

Las ocurrencias en Uruguay en torno al destino de ese personaje siniestro que fue Eugenio Berríos constituyen una trama abigarrada de hechos y ocultamientos que resultan de una gravedad inocultable.

Como se recordará, toda la secuencia inicial de estos episodios se desarrolló durante el gobierno del Partido Nacional presidido por el doctor Luis Alberto Lacalle. Cuando el tema, dada su escandalosa gravedad, llegó a consideración del Poder Legislativo, impulsado por legisladores del Frente Amplio, el entonces presidente de la Asamblea General y del Senado, el doctor Gonzalo Aguirre, sostuvo que poner el asunto en manos de la Justicia y sancionar a los oficiales de Inteligencia vinculados al caso ponía en riesgo la estabilidad democrática del país.

Para muchos analistas, el secuestro y posterior asesinato de Berríos constituye un episodio más de la larga saga de coordinaciones represivas realizadas durante las dictaduras militares del Cono Sur.

Cabe recordar que los hechos se iniciaron durante una visita oficial de Pinochet a nuestro país, y los militares chilenos que participaron en el episodio formaban parte de la delegación oficial que visitó nuestro país.

Las discutibles decisiones judiciales, que ahora parecen reiterarse, bloqueando el acceso de la Justicia uruguaya a los graves hechos denunciados, dieron lugar, más de una vez, a voces de protesta en el sentido que, ahora, señala con absoluta claridad el senador Víctor Vaillant. Solo cabe esperar que, de acuerdo a los términos usados por el senador, se haga la luz y las tinieblas se disipen. *

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