De vasco a vasco

Pensándolo bien, en lo único que coincido con Bordaberry Junior, es que ambos somos hinchas de Wanderers.

Don Pedro se nos descuelga el 1º de febrero en un artículo en LA REPUBLICA que es todo un canto de amor y concordia a la hermandad rioplatense. Macanudo.

No se pueden negar, es cierto, las muchas afinidades que tenemos los orientales con los porteños. Tal vez, más generalmente con los provincianos que con bonaerenses propiamente dichos. Pero no se me embale con los afectos.

Sobre los hechos y personajes variados que enumera hay muchos que sí leyó y si sabe historia como supongo, fueron enemigos feroces de nuestros héroes y hasta porqué no, en perjuicio de nuestro pueblo. Sarmiento, que tanto pondera, fue con Cavia (el del libelo), los detractores más radicales de nuestro Artigas. Y es notorio históricamente el odio que le tenía el gobierno de Buenos Aires a don José, al que incluso en determinado momento puso su cabeza a precio.

Es bueno recordar, que Artigas tampoco tenía buena opinión de ellos. Ideológicamente mientras el prócer siempre fue republicano y democrático es notorio que los mayores prohombres porteños eran monárquicos. Hasta llegaron algunos, según se cuenta, a buscar príncipes europeos para casarlos con alguna princesa inca armando el reinado del Río de la Plata. Baste leer las Instrucciones libérrimas y democráticas del año XIII para percatarse de las diferencias abismales con su federalismo popular autóctono y americanista. Admitamos, justo es reconocerlo que algunos argentinos que don Pedro se olvida mencionar, se identificaban con el federalismo artiguista, caso Dorrego, que lo fusilaron y a don Juan Manuel de Rosas cooperador eficacísimo de la cruzada heroica de los Treinta y Tres. ¿Se acuerda? No es buena cosa sufrir de amnesia. Pondera con entusiasmo nada menos que a Mitre. Un verdadero carnicero responsable directo del martirologio de la heroica Paysandú y del general Leandro Gómez, sumando como perla de un collar siniestro, la responsabilidad de la guerra de la Triple Alianza y la muerte también heroica del mariscal Fco. Solano López, con la destrucción a nivel de arrasamiento de la noble tierra hermana del Paraguay. ¿Le parece que Mitre pudo ser amigo o lo que es peor, hermano nuestro?

Claro, para un colorado, no es buena cosa recordar a don Leandro Gómez y al Mariscal López ¡lo entiendo!

Lo de José de San Martín que menciona, es cierto. Su padre administró una estancia «Nuestra señora de Belén» cerca de Carmelo departamento de Colonia. Y dicen que allí su s padres lo concibieron, tesis argentina, naciendo poco tiempo después que los mismos abandonaban tierra oriental. también es cierto, que connotados historiadores de aquel entonces sospechaban que los padres se habían demorado un poco y perdieron el buquebus de la época. Y no habría de ser cierto nacimiento allá sino acá. Sería tragicómico.

Más vale dejar la versión oficial por cierta. La tesis de la orientalización del prócer porteño, se basaba en que la hoja de la partida de nacimiento llevada por las iglesias, en este caso la de Colonia supongo, y perteneciente a la familia en la fecha, habría sido groseramente arrancada estratégicamente.

Claro, es imposible probarlo y queda en el anecdotario histórico divertido.

Gardel se discute si es francés o nacido en Tacuarembó, como se prueba en Uruguay. Lo que sí se está seguro, que argentino no es originario. De ahí tal vez la bronca.

Leguisamo también sin discusión es uruguayo. Se aburrió de repetirlo él mismo, hasta el cansancio.

El Becho Matos Rodríguez y su inmortal Cumparsita, himno de los tangos, aunque por el mundo publiciten lo contrario como es notorio, es oriental hasta… las pestañas. Y se estrenó, es cierto, por la orquesta de Firpo en el bar La Giralda vieja como la llamaban nuestros padres y abuelos en Montevideo.

Como era de rigor. Los primeros campeones mundiales de fútbol por partida doble, también fuimos los uruguayos. ¡No olvidar!

Y hasta el mejor caballo pura sangre de todos los tiempos, Yatasto si bien es justo reconocerlo, fue argentino, su dueño fue un uruguayo nacido en el departamento de Rivera de nombre Sbarbaro muy conocido turfmen. ¡Hasta en eso deportivamente los jodimos!

Pero lo importante, al margen de lo deportivo, es que ellos no por razones sino por ser más poderosos, la fuerza es la razón de las bestias, lo decía el propio Perón, toda vez que pudieron o pueden nos avasallan.

Recuerde la isla Martín García y la gloriosa y muy digna defensa del comandante de la misma Timoteo Domínguez. Ante el desembarco totalitario argentino, prefirió quebrar de un hachazo el mastil con la enseña patria antes que la bandera fuera arriada por el invasor ignominioso. ¡Digno oriental!

Se quejan con razón que las islas Malvinas son argentinas y no menos uruguaya es Martín García. ¿Estamos de acuerdo? Tampoco menosprecie las luchas internacionales discutidas por décadas, sobre la soberanía total y absoluta que pretendía la Argentina sobre el Río de la Plata.

La tesis de la Costa Seca para el Uruguay. Después de muchos años la terminó el propio Perón aceptando la posición oriental.

De haber prosperado la aspiración de sus amados hermanos argentinos, usted don Pedro hubiese tenido que pagar para bañarse en Pocitos. O sea, no deseo ser absoluto. Hay un sentimiento familiar sin dudas, muchas veces diluido como en el caso de las papeleras actuales. Pero como blanco y nacionalista no puedo por más fraternales sentimientos, regalarles soberanías al mitrismo arbitrario y agrandado. Esa entre otras diferencias son las que históricamente nos separan a blancos de colorados. Aunque como vascos, ambos seamos bohemios. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje