Mercosur y acuerdo comercial con Estados Unidos
El futuro de la presencia de Uruguay en el Mercosur, y un posible acuerdo de comercio con Estados Unidos, será el tema central que el país tendrá que abordar en el correr de este año.
Un análisis medianamente objetivo de este asunto, de vital importancia para el conjunto de la sociedad, nos lleva a realizar algunas precisiones.
Nunca el Uruguay, tal vez con la excepción lejana de los gobiernos peronistas de la década del cincuenta, ha sido peor tratado por sus vecinos de Argentina y Brasil que en este año.
La supuesta afinidad política-ideológica entre los gobiernos ha servido muy poco. Todos los posibles conflictos en el marco del Mercosur y fuera del mismo están abiertos y son avivados por las cancillerías de estos países en forma permanente.
Sufrimos una profunda crisis hace apenas cuatro años que tuvo como causa principal las políticas inconsistentes de nuestros vecinos y salimos de la misma a través de acciones inteligentes propias y la colaboración de naciones de fuera de la región.
Nuestro principal socio comercial, por primera vez en la historia del Uruguay independiente, es Estados Unidos. Si observamos el formidable comportamiento de nuestras exportaciones en el año que finalizó, veremos que nuestro crecimiento económico, tan importante por cierto, se baso en forma trascendente en esa relación.
El Mercosur por un lado no nos abre posibilidades en la materia.
Y por otro, si lo hiciera, sería muy riesgoso basarnos en ellas como estrategia de largo plazo, en virtud de la experiencia histórica existente sobre la falta de continuidad y seriedad de las políticas de Argentina y Brasil. En otro sentido se nos intenta limitar en las posibilidades de expandir el comercio con Estados Unidos y otros países fuera de la región.
Por supuesto que este es un tema político y no ideológico. De otra forma no puede explicarse porque Chile es aceptado en sus acuerdos de comercio mientras el partido de gobierno sigue teniendo todos los vínculos abiertos con el socialismo internacional.
El gobierno, y la sociedad uruguaya en su conjunto tienen por delante una difícil decisión. Y debe asumirla en el marco de un análisis reflexivo y sereno y entendiendo que los intereses nacionales van más allá de hechos coyunturales.
Se pregona por parte de algunos la necesidad de hacer parte esencial de nuestra política internacional el entendimiento con nuestros vecinos. ¿Nos limitamos entonces, en nuestras decisiones soberanas a lo que podamos acordar con estos? ¿Admitimos por ejemplo no construir las plantas de celulosa en nuestro territorio mientras Argentina tiene siete en el suyo? ¿Vamos a negociar con Estados Unidos acuerdos comerciales junto con Brasil, que no nos atiende en nuestra relación bilateral? ¿Qué podemos esperar de actitudes de este tipo? ¿Es esa la mejor forma de defender los intereses nacionales?
La opción no es Mercosur si o Mercosur no. La opción es mantenernos en el Mercosur aceptando las limitaciones que pretenden imponernos los socios mayores o sin salir del mismo llevar adelante acciones que permitan la más amplia apertura comercial posible con otras regiones y países.
Es evidente, al margen de la fallida reunión de Mar del Plata, que América Latina no va a superar el subdesarrollo comerciando entre si. Todos los países que han salido de esa situación en los últimos cuarenta años lo han hecho vinculándose comercialmente con los que tienen mayor posibilidad de consumo.
Ejemplos hay y el mas cercano es el ya mencionado de Chile. ¿Sacrificaron los trasandinos su soberanía y autonomía al llegar a un acuerdo comercial con Estados Unidos, la Comunidad Europea y China antes que con el Mercosur? Todos sabemos que no. Al contrario, con esos acuerdos han crecido y mejorado su situación.
Uruguay tiene que aumentar su vinculación comercial y política con Estados Unidos y el mundo desarrollado. Eso no debe hacernos descuidar, bueno es también tenerlo en cuenta, la relación regional. Un factor no puede ni debe ser excluyente del otro.
Esta debe ser la política al margen de los gobiernos y las circunstancias. Aunque estas últimas tienen que considerarse. Sería un grueso error negociar como Mercosur la vinculación comercial con Estados Unidos. Cuando este país y Brasil se pongan a hacerlo, la trascendencia cuantitativa del hecho, hará que los legítimos intereses que pueda tener Uruguay queden de lado.
Brasil no ha dado muestras, ni en este gobierno ni en el anterior, de preocuparse por nosotros. Es soñar que en una instancia donde se jugará su destino va a estar pendiente de nuestra suerte.
En circunstancias de mucho menor importancia nos ha desconocido, cuanto más en esta. Dependemos solo de nuestra capacidad y sabiduría. Es muy poco lo que los hechos han demostrado podemos esperar de los vecinos de la región como para poner el destino del país en sus manos. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad