Greenpeace

Lo de esta organización, Greenpeace, está fuera de todo contexto Actúa metiéndose y violando soberanías nacionales, lo que es inadmisible e intolerable. ¡Bien Tabaré en la defensa de esa soberanía, lo que satisface y enorgullece! Todo el staff político y particularmente el nacionalista lo respaldean e incluso le prestan su apoyo para las iniciativas, propias de una rica tradición de principios políticos de siempre. No se puede quejar el Frente Amplio del aporte blanco.

Bueno es recordar muchas cosas que se dijeron prelectoralmente sobre conductas y actitudes nacionalistas (conductas «bagualas» por ejemplo) y hoy vemos con «silenciosa» satisfacción cómo el señor Presidente y todo su gobierno, reclaman y consiguen ayuda sin cortapisas ni costos enrostrados a los blancos.

Por supuesto que es nuestra obligación defender la patria y siempre se hizo. Pero en la hora de los discursos grandilocuentes y demagógicas acusaciones, buena cosa sería que los representantes frenteamplistas tengan presente estas conductas blancas. Hecha esta disquisición, vale «parar la oreja» y estar avisando de actitudes como la de esta organización de marras.

No es la única. Ni se limitan sólo a estos desbordes de invadir soberanías con «gomones» o lanchas de desembarco. También se encadenaron a los pilotes de las obras nacionales impidiendo su libre construcción, en función inculta de escandalosa propaganda difundida mundialmente lamentable y desprestigiante para el país.

Obviamente afectan la imagen de la nación en algo que legítimamente es derecho del Uruguay de resolver y tener.

Pero, seamos justos, estas organizaciones responden a intereses multinacionales de grandes bloques económicos, cuyas influencias fiduciarias tienen y se consideran intocables, a la sombra de grandes potencias y poderes fácticos que resuelven modifican o simplemente destruyen quedándose con las riquezas vitales y llegado en algunos casos a quedarse hasta con territorios. Así constatamos en nuestro propio continente latino indo americano. Organizaciones extranjeras que nada tiene que ver como Greenpeace, con grandes recursos económicos, qué buena cosa sería saber sus orígenes y financiamientos, interponga, afecte o impida las libres decisiones de los gobiernos de explotar recursos que desarrollen su futuro con prosperidad. La acción de Greenpeace se ha sufrido en diversas ocasiones en otras áreas y en distintos países de la propia región. Chile con su cobre y las multinacionales que lo explotaron durante décadas, Venezuela en la lucha que desarrolla Chávez protegiendo su petróleo: que no le pase lo que a Irak, Palestina o Afganistán y a la propia Bolivia, con la producción cocalera para la industria farmacéutica, que se pretendía destruir, como a su gas, que se lo rapiñaron siempre, etc.

En buen romance, la primera obligación y admitamos como nacionalistas que somos, es lo que ha hecho y debe seguir haciendo el gobierno es defender la soberanía: ello se ha cumplido a satisfacción de parte del Presidente y todo el staff político nacional. Jamás entregar por debilidad las riquezas del país. Por eso, siempre defendimos los movimientos nacionalistas como fueron en sus tiempos el del gran Nasser o el de Yasser Arafat, el de De Gaulle, el de Ho Chi Min, al margen de su ideología que no comparto pero que su obra libertaria es innegable, Perón, Getulio, Arbenz, Bosch por mencionar algunos del siglo pasado y en este. Y ese continuador que asoma y se proyecta como es el venezolano Chávez en su lucha libertaria petrolera y nacional.

Lo de Greenpeace pasó una vez, por sorpresa y no se puede repetir. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje