La discusión por el TLC con EEUU
Se están aclarando algunos puntos que, en definitiva, mostrarán la conveniencia o no de que Uruguay firme un Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU. El propio canciller de la República, Reinaldo Gargano, recordó que existen alrededor de 300 productos que no pueden incluirse en un acuerdo de esas características, entre ellos nuestros principales rubros de exportación como la carne, los lácteos, la lana, los textiles, etc. ¿Ello no haría inviable un acuerdo de esas características?
Importante la aclaración proveniente de un ministro del gobierno que, por supuesto, está de acuerdo en explorar todas las alternativas comerciales que le abran al país posibilidades de ampliar su intercambio, pero adelantando elementos que se deben tener en cuenta para no transitar caminos indebidos.
Obviamente, en el comercio, cuando las acciones las realizan estados soberanos y gobiernos que defienden los intereses de la gente, no es necesario tener en cuenta ideologías. Las «telas de araña» hay que desterrarlas en este mundo de hoy, donde los caminos del intercambio deben ser fluidos y crecientes para que el trabajo de la gente se multiplique.
Eso sí, lo que es necesario también, es no manejar argumentos que confunden, fantasmas que ilusionen y que determinen que muchos crean que por ese camino se abre una panacea que, en realidad, no existe. Un TLC con EEUU puede ser luego de que sea analizado en profundidad por el gobierno y además sea sopesado por las fuerza política una salida adecuada para alguna problemática, como también lo pueden ser otros tratados, como algunos que ya están en vías de consolidación.
Lo que es malo como ha dicho un ex presidente de la República es manejar esa posibilidad, cuestionando además al presidente Vázquez por su metodología de trabajo, sin aclarar cuál es el panorama general. Sin informar a la población de las limitaciones de un posible TLC con EEUU. El canciller informaba también que la comisión formada con EEUU, de la que Batlle hizo caudal, se creó en el año 1992 y hasta el día de hoy se reunió solamente cuatro veces. Es evidente que los gobiernos colorados que se sucedieron en el poder en el transcurso de ese período no le dieron mucha importancia a la misma y, para ellos es evidente – no era importante estudiar un acuerdo, como el TLC, de las características que ahora manejan
Por supuesto que en el gobierno se está actuando con seriedad al respecto y se tiene claro que el país se encuentra en el marco difícil del Mercosur, que en primera instancia impide tratados de carácter bilateral de este tipo. Sin embargo, más allá de esas consideraciones, de la índole del gigante del norte y de las asimetrías de una y otra economía, lo que parece evidente que por lo menos hay que estudiar la idea y ver la conveniencia para Uruguay de ingresar en un comercio bilateral de ese tipo, como por ejemplo el que mantiene Chile con EEUU.
El tema, más allá de sus repercusiones interesadas, de los ríos de tinta que se han gastado en torno al mismo, debe ser analizado en profundidad. Decir, como hacen algunos, que se mansilla nuestra soberanía por considerar el tema es, simplemente, una enormidad.
El camino, señalado por el presidente Vázquez, parecería el correcto. Hay que explorar todas las posibilidades sin atarse por supuesto a preconceptos que pueden estar perimidos. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad