"¿Es que usted no tiene sentido de la decencia?"
Sr. Director del diario LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Presente
Solicito a usted tenga a bien publicar en el diario de su dirección, el siguiente texto, que refiere a los reiterados artículos publicados en página editorial por el señor Leopoldo Amondarain, y en particular, al del día 15 de enero próximo pasado, titulado «Chávez, los judíos y el Mercosur».
En reiteradas ocasiones el señor Leopoldo Amondarain ha publicado artículos insultantes a la colectividad judía, en las que ha mostrado una audacia intelectual descalificadora. Poca gente logra sumar tal grado de abstracción antijudía y nos lo brinda gratuitamente a través de un periódico, como sí lo hace este confeso redentor de causas tan nobles como, y a cuenta de mayor detalle, la del terrorismo de ETA, una banda armada e ilegal que opera contra la democracia, según la propia justicia española.
Agradezco al señor ex edil que me (y nos) haya desasnado en ciertos asuntos, y anotado mi responsabilidad dada mi condición judía, en referencia a estas cinco cuestiones que detalló usted con gran esmero y dedicación. A saber, los judíos…
1. somos los culpables de que el Mercosur ande mal.
2. somos los culpables de las enseñanzas del Papa Juan Pablo II.
3. somos los dueños de Wall Street.
4. somos extranjeros en nuestra propia tierra.
5. acaba de enseñarnos que en suelo palestino (sic) hay petróleo.
En estos días muchos judíos y no judíos me preguntaron si, en nuestra condición de presidente del Comité Central Israelita, iba a replicar estas infamias. Entiendo, desde lo más profundo de mis convicciones democráticas y en la esencia de mi condición de judío, que al antisemitismo se le denuncia y se le combate en los tribunales, con la conducta pública y con la decencia de las instituciones democráticas. Y se lo erradica con educación y debate.
No voy a controvertir una sola de las infamantes afirmaciones de este señor. Es hora de que el fiscal de turno le convoque a sede, le pida ratificación o rectificación de sus dichos. Cuando lo haga, y se le someta a juicio, se aplique la ley antidiscriminatoria. Habrá una sentencia; habrá justicia.
Confío, absolutamente, que otras organizaciones responderán a la altura de las circunstancias adoptando medidas democráticas de salvaguarda de los principios básicos de los derechos de los ciudadanos. En este momento me vienen a la memoria aquellas simples y contundentes palabras con las que Joseph Welch desmoronó a Joe McCarthy en diciembre de 1954: «¿Es que usted no tiene sentido de la decencia?» *
Sin más,
Ernesto Kreimerman / Pte. del Comité Central Israelita del Uruguay
Compartí tu opinión con toda la comunidad