LA LENGUA NO ES DE TRAPO

Revisionismo histórico

Una noticia sorprendente, una verdadera revelación inesperada, mechada de manera subliminal en la información de ayer, puede tener derivaciones inimaginables.

Merced a la denodada tarea de investigación histórica llevada a cabo sigilosamente, la verdad histórica se abre paso y resplandece cual antorcha para iluminarnos sobre el pasado reciente: el actual Presidente de la República era un alto jefe subversivo. ¿Qué otra conclusión puede extraerse al leer el copete de la nota de página 3 de nuestra edición de ayer, que reza textualmente: «El coronel Alvaro Picabea, agregado militar en la embajada de Uruguay ante ONU, retiró ayer de su despacho la fotografía de los cuatro soldados muertos en 1972 por orden directa del presidente de la República Tabaré Vázquez»?

Ahora venimos a enterarnos de que la muerte de los cuatro soldados en mayo de 1972 había sido ordenada directamente nada menos que por el doctor Tabaré Vázquez, cuyo crimen ha quedado impune…

Bueno, dejemos de lado la irresistible tentación de bromear y veamos cómo podría haberse evitado la ambigüedad. En principio, creo que una simple coma ubicada después de la fecha habría aventado toda posibilidad de malentendido: «…retiró la fotografía de los cuatro soldados muertos en 1972, por orden directa del presidente Vázquez». Aunque para mayor seguridad, una pequeña variación en el orden de las palabras permite alejar todas las dudas: «El coronel Alvaro Picabea, agregado militar en la embajada de Uruguay ante ONU, retiró ayer de su despacho –por orden directa del presidente de la República Tabaré Vázquez– la fotografía de los cuatro soldados muertos en 1972″.

–Ya que habla de órdenes, ¿qué le parece si ordenamos otra vueltita?

–¡Qué lo parió! *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje