La coma no es broma
La semana pasada pude leer el siguiente enunciado en una publicación montevideana: «El subsecretario se mostró dispuesto a estudiar el asunto pero el ministro, entiende que hay otras urgencias», en el que se ha escrito una coma incorrecta.
Uno de los principios elementales que no deben olvidarse señala que jamás se pondrá una coma entre el sujeto y el verbo ni entre éste y el complemento directo. Nadie escribe, por ejemplo, Los árboles, fueron podados; o La Policía detuvo, al sospechoso; en estos casos, nadie duda. Pero no bien el sujeto se alarga un poco, asoma una tendencia irresistible a meter una coma, y es así que muchas veces leemos enunciados como este: Los árboles del ornato público, fueron podados, en el que la coma está perfectamente de más; o este otro, en el que se ha escrito una coma entre el verbo y su complemento directo conformado por una subordinada conjuntiva: Dirigentes de todos los partidos consideran, que los problemas existentes requieren soluciones drásticas. Ojo que puede ocurrir que el sujeto contenga un inciso aclaratorio o explicativo que sí debe encerrarse entre comas: Los árboles, sobre todo los más añosos, fueron podados. Pero de no ser así, no hay razón alguna para mechar una coma innecesaria.
Ahora bien, dicho esto corresponde hacer una aclaración importante. Ojo con enunciados como el siguiente: Los funcionarios que ayer no concurrieron a trabajar serán pasibles de sanciones. Escrito así, sin coma alguna, debe entenderse que hubo funcionarios que no acataron el paro y que quienes serán pasibles de sanciones son aquellos que sí lo hicieron. En cambio, si se escribe Los funcionarios, que ayer no concurrieron a trabajar, serán pasibles de sanciones, se entiende que todos los funcionarios adhirieron al paro y que todos serán sancionados. En este último caso, consideramos que la subordinada que ayer no concurrieron a trabajar (encerrada entre comas) es un inciso aclaratorio, un complemento explicativo que agrega un dato sobre el núcleo del sujeto. En el otro caso (sin comas), la subordinada adquiere un carácter restrictivo pues nos dice que sólo algunos de los elementos del conjunto designado por el núcleo del sujeto –y no todos– sufrirán las consecuencias de su acto subversivo.
Pero el asunto de las comas no se agota en estas cuestiones. En la oración «El ministro de Turismo, doctor Héctor Lescano, promueve una reestructura del fútbol», las comas que encierran el nombre del ministro están correctamente puestas. Pero en la siguiente, inducen a error: «El diputado del MPP, Rubén Martínez Huelmo, informó a la prensa». ¿Por qué? Pues porque con las comas se da a entender que Martínez Huelmo es el único diputado del MPP, cuando todos sabemos que ese grupo tiene unos cuantos más. No es el caso del Partido Independiente, que tiene un solo diputado; si hablamos de Iván Posada, diremos «El diputado del Partido Independiente, Iván Posada, informó a la prensa».
–Ta todo bien, Mendieta, pero yo, para hablar con la patrona o para pedir una copa, la verdad que no preciso las comas para nada.
–¡Qué lo parió! *
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