No es changa

Todo ciudadano tiene derecho a reclamar lo que estime conveniente, pero hay que recordar esto de la pesada herencia que dejó el gobierno blanquicolorado. Nos referimos a la crisis económica, financiera y social. Pero hay que ver cómo se rasgan las vestiduras, saliendo a todos los medios, alertando y por parte de algunos asustando, por los cortes que realiza una minoría de ciudadanos, reclamando algo que le van a dar más tarde o más temprano; atenti: lo que no les dieron los gobiernos anteriores que fueron los que crearon esta situación ya que fueron, no hay que olvidarlo, gobierno hasta hace diez minutos.

Parece que no basta con ir cumpliendo de a poco, más o menos bien las cosas concretadas o atender con mayor o menor puntualidad los compromisos que asumió esta fuerza. La ciudadanía tiene que comprender que no es fácil recuperar el tiempo perdido, que esto que hoy está sufriendo gran parte de la ciudadanía de este país fue dejado como «regalito» por los gobiernos blanquicolorados. Hay que comprender que todo este desastre que vive el país y su gente ha quedado en manos de este gobierno, de su presidente y sus colaboradores, porque cuando la nación se juega su destino, hay que tener confianza, que el tiempo dará solución a todos o casi todos los problemas que tiene hoy el país.

En mi opinión no es verdad que estamos en punto cero como dicen algunos. Es comprensible que la gente se aferre a lo que son sus deseos, al precio de negar una realidad, repito, heredada por este gobierno; vaya y pase, pero cuando esto le ocurre a la oposición es preocupante, sobre todo si le sucede a cada instante con todos los problemas, ya que todo lo politizan queriendo llevar agua para su molino (que el viento ya no mueve).

Mientras aplicaron el quietismo, la parálisis, la desprolijidad, prefirieron mirar hacia el costado, dejar pasar el tiempo y que las cosas se agravaran haciendo todo mal.

Hay que de una vez por todas sincerarse. Se prefirió hacer como lo hacían antiguamente: a alguien que tenía un problema de apendicitis le ponían una «cataplasma de lino caliente. Así tenían la esperanza de mantenerlo vivo, afiebrado; total, que lo cure el que viene.

No es nada sencillo defenderse del macaneo que quiere tapar la terrible crisis a que llevaron al país los blanquicolorados. Nunca estarán conformes con nada ya que son minoría-minoría; ¡mire que les cuesta entender esto!

Estoy seguro de que este gobierno seguirá empeñado en introducir todo lo que pueda de justicia, serenidad y firmeza ante una situación difícil, ya que hay un tiempo que recuperar, tiempo perdido por los gobiernos anteriores. Yo sé que muchos se estarán preguntando: ¿será posible que esto esté manteniendo en vilo al país? Muchos se contestarán que no y con razón porque uno de los problemas más importantes que tiene que atender este gobierno son los pobres, la gente más necesitada, que está siendo atendida por el gran esfuerzo de la ministra Marina Arismendi.

Ojo: nadie quiere que el cántaro se rompa; por eso no hay que llevarlo tanto a la fuente, hay que mirar para atrás, hay que recordar cómo se gobernaba antes, con soberbia y desprecio por la gente, por la opinión pública. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje