Democracia, soberanía y defección

Al sopesar diversos temas de actualidad, todos debemos preguntarnos si se están cumpliendo democráticamente los deseos de los votantes, y si se está haciendo algo para recuperar la soberanía nacional o, por el contrario, se actúa para mantener y aumentar la dependencia vergonzante del país.

El poder electoral del FA-EP-NM y su contexto ideológico.

Si bien la dirigencia del partido gobernante está integrada totalmente por la izquierda, a dichos dirigentes se les está escapando como arena entre los dedos la realidad de que la mayoría de su electorado es de extracción blanqui-colorada, que obviamente no es de izquierda pero tiene un enorme apetito de Justicia y Decencia que lo impulsó a pedir pase junto con muchos nombres relevantes. La Gente votó al cambio más que a la izquierda. No hay que olvidar entonces que electoralmente la izquierda es minoría dentro del partido de gobierno. El gobierno ha perdido de vista que el contexto del resultado electoral que lo llevó al poder conlleva la aplicación de una política de centro-izquierda en el período en curso. Y lo que es más importante: la Gente votó en contra de la Economía de Alfie, Atchugarry, Bensión, Davrieux, Mosca, Posadas, Arismendi, Gil Díaz, Peirano, etc. que llevó el país a la ruina. No es suficiente combatir sólo la corrupción. Esta fue producto de un sistema que la hizo posible. El gobierno pretende un cambio pero parece no percibir que ya en este período, se volvió a estafar a los depositantes de un banco. ¿Qué es más prioritario? ¿El ahorrista y el ahorro, o un banco que en vez de servir a la sociedad, le cobra a La Gente hasta el aire que respira? Se eliminó la corrupta asistencia económica a los bancos, pero se mantuvo la asistencia privada compulsiva (ahorristas y funcionarios) lo cual es una aberración socio-económica. Y es una transferencia de recursos totalitarista. Es una solución facilonga y cómoda… para el gobierno. Una medida confiscatoria muy dura para quien debería ser destinatario de políticas defensoras de su felicidad: el Pueblo.

El divertido Tratado de Inversiones

Ya es tradicional que EEUU aplicando una «política» primaria y de concepción infantil que le ha dado increíblemente la posibilidad de intervenir siempre en cualquier país usando las consecuencias de los hechos consumados, consiga posicionarse favorablemente a sus intereses con la complicidad de políticos y tecnócratas «indígenas». Los hechos están a la vista. «El Langosta» dejó convenientemente ubicado poco tiempo antes de irse, un engendro-regalo para Bush, canallesca y servilmente lesivo para el país, que más vale no averiguar cuál contrapartida compensatoria hizo mover la mano ejecutora de tal despropósito en este lado del mostrador. Simplemente viendo la fecha de las gestiones iniciales realizadas en tal sentido por el gobierno anterior, la circunstancia se tiñe con los oscuros colores de la irracionalidad y la deshonestidad nacionales enrabadas con el clásico intervencionismo yanqui. Habida cuenta del creciente desprestigio internacional de USA y el consiguiente ascenso de la resistencia mundial a su actuación en todas las latitudes profanadas, Bush debe acceder –como parte de un necesario aflojamiento general de su política internacional– a renegociar el manido tratado con nuestro actual gobierno. Así, mostraría algo, un poco tan solo, de una elegancia que nunca tuvo EEUU.

El ministro Mujica

Como que se me durmieron los brazos cuando escuché al factótum del resultado de los últimos comicios calificar laudatoriamente al Banco Mundial. Días antes, el ministro había silenciado su esperanzadora prédica, afirmando que pertenece al gobierno de Astori. (El cambio de primer magistrado corre por cuenta del «escribidor» no de Mujica).

Es demoledor perder al principal interlocutor (?) válido, aunque nunca haya dialogado con él. Es como que mi modesto periodismo de protesta buscaba subconcientemente (lo acabo de descubrir) en Mujica la muleta de apoyo, el umbral sensible y comprensivo para el verdadero sentido de las cosas, para procesar a través de la autoridad que le dieron las urnas los elementos que le pudiéramos proporcionar quienes queremos el Cambio. El enorme déficit de receptividad a las ideas que representa la defección del hombre al que todo el mundo votó como la esperanza y no como la izquierda, hizo que decidiera interrumpir la presencia de esta columna en el generoso espacio concedido por LA REPUBLICA. Hoy empuñé de nuevo la pluma movido por la rebeldía, aunque no creo que en el futuro el ánimo de discurrir sea el mismo pero… «que las hay, las hay».

Luego de terminar de escribir esto, leí en LA REPUBLICA de hoy 2 de julio/2005: «Mujica denunció a contrabandistas de ganado por riesgo sanitario y remitió una carta al gobierno de EEUU» y dijo: «es bueno que cuando se chilla (protesta) con razón, también se soporten los palos con razón y se asuman las responsabilidades».

Si algún papel quedaba por quemársele a Mujica… ¡Lotería! En 38 palabras «entrecomilladas» un error mayúsculo y una total desubicación: 1) – ¿Acaso el Sr. ministro está en una campaña para ganar galones que comenzó con sus anteriores elogios al BM? Es desconcertante e inentendible su acto.

Tal cual, parece un intento de perjudicar al país. ¿Pretende que el o los delitos de contrabando que se han cometido escapan a la prevención, represión y castigo por parte de nuestras instituciones en nuestra jurisdicción? De sus habituales gárgaras se le cayó el ingrediente de la soberanía y además pone en riesgo la futura venta de carne a EEUU. 2) – Es inaceptable por lo irracional e irrespetuoso de su actitud, que Mujica encare a todo el Sector Agropecuario culpándolo de hechos que responsabilizan a algunos delincuentes.

Cuando alguien perteneciente a otros sectores de la economía roba, mata o contrabandea, ¿se cuestiona corporativamente a esos sectores? No quiero pensar que, en este caso, al Sr. Mujica lo que «se le salió pa´fuera fue la pata que tenía arrollada». *

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