El papel de las unidades temáticas
Una de las características distintivas de la fuerza política que es hoy gobierno, respecto a las del partido tradicional, es la elaboración de un programa con el compromiso irrenunciable de cumplirlo. Y además, con otra característica ineludible, la de que el plan elaborado pase inexorablemente por el control de las bases a través del respectivo Congreso.
Y una vez que se han cumplido todas las etapas, se transforma en un comprometido argumento para obtener la aquiescencia de los votantes.
En este mecanismo propio y diferencial del FA, la participación de las unidades temáticas de programa resulta un componente insoslayable.
Allí están reunidos y por su propia voluntad, en un ámbito abierto, todos aquellos compañeros que poseen conocimientos sobre una temática individualizada, dispuestos a dedicar una parte importante de su precioso tiempo a colaborar en esa profundamente democrática tarea.
Mientras el FA fue tan solo oposición, estas unidades tenían como principal tarea la de elaborar el material primario que luego constituiría el proyecto de Programa a elevar al respectivo Congreso. Pero también, eran habilitadas consultoras de los compañeros legisladores, a los efectos de asesorarlos sobre temas específicos en los cuales los mismos no eran especialistas.
En la última etapa, se produjo una diferencia sustancial con las anteriores presentaciones. Se llegó al gobierno nacional. Y terminada la etapa de preparación del Plan de Gobierno, la Comisión Integrada de Programa, que nucleaba a las unidades temáticas, cuyo cometido específico era el que le da su nombre, terminó su actuación, y de hecho se disolvió. En gran parte porque muchos de sus integrantes, incluido el propio coordinador principal, compañero Lescano, pasaron a integran los cuadros de funcionarios de gobierno, en representación de la fuerza política.
Era indudable que esta tiene imperiosa e irrenunciable necesidad de apoyar lo bien hecho por el gobierno, en tanto esté dentro de la línea que marca el programa citado.
Deberá, pues, tener encargados políticos y técnicos que puedan hacer un seguimiento evaluatorio de lo actuado por el gobierno, como esencial garantía hacia los votantes, de que lo que se hace es la fiel aplicación de lo prometido en la campaña a través del plan de gobierno ofrecido.
Esta función, indudablemente, en la parte técnica, debiera ser adjudicada a las unidades temáticas de referencia.
La premura de dar solución a los graves problemas encontrados, ha sido uno de los motivos para que la fuerza política no haya hallado aun tiempo para instrumentar el rol de esas unidades temáticas en este nueva etapa.
Algunas de ellas, en base a la responsabilidad e irrenunciable sentido de pertenencia a la fuerza política Frente Amplio, han continuado reuniéndose y trabajando.
Pero en su seno, sus integrantes, naturalmente, comienzan a preguntarse qué papel juegan en la orgánica de la fuerza política
Esta es una respuesta que se les debe y que no se debe demorar.
Porque las exigencias del nuevo estado de gobierno obligarán, sin duda, a los compañeros que se han elegido para la dura tarea, a recurrir, en muchos tópicos, al asesoramiento imprescindible por áreas temáticas.
¿Quién mejor que las unidades temáticas, para cumplir el doble rol de asesorar a los compañeros en ejercicio de cargos de gobierno, agobiados por el hoy, en la elaboración de materiales para mediano y largo plazo, y para, además, dar a los votantes las necesarias garantías del debido cumplimiento de lo aprobado por el Congreso en materia de Plan de gobierno.
No seria ni bueno ni prudente prescindir de tan valiosa herramienta. Es un lujo que ni la fuerza política ni el gobierno se pueden dar.
Sin el constructivo y permanente estado de seguimiento de la fuerza política en el sentido explicado, se correrían serios riesgos , seguramente, para el futuro del gobierno.
Para ello, resulta imprescindible tener los elementos de apoyo y seguimiento sobre lo actuado. La Mesa Política tiene la responsabilidad del tema, y por ello, la palabra. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad