Consolidar el cambio
El segundo domingo de mayo se juega una gran parada.
Se completa el ciclo electoral iniciado en el año 2004 con las Elecciones Internas de los Partidos, que tuviera una cima en las Elecciones Nacionales del 31 de octubre y que ahora se cierra con las Elecciones Departamentales.
Para la izquierda progresista que empuña el timón del gobierno nacional resulta de primera importancia proyectarse al Interior de la República y demostrar su capacidad de gobierno en varias comunas de tierra adentro.
Prácticamente quince días nos separan de esta cita comicial. En varios departamentos la izquierda progresista está cabeza a cabeza con el Partido Nacional y su resultado dependerá de dos factores: a) de cómo logre dirigir sus iniciativas y mensajes hacia los ciudadanos actualmente indecisos, b) de cómo el Partido Colorado retenga o recupere su electorado.
Se trata de dos escenarios que se entrecruzan y de cuyo resultado emergerá un nuevo mapa político del país.
En lo referente al Partido Colorado es un problema de dicho partido, si agudiza su retroceso o detiene la caída.
El énfasis de esta reflexión está dirigido a las fuerzas progresistas, a la necesaria coordinación y concentración de objetivos en tan escaso tiempo.
Nada es más importante que consolidar el proceso de cambio iniciado el 31 de octubre, que tuviera el 1º de marzo un acompañamiento multitudinario y que en el escaso mes y medio de actuación ha demostrado que se inició un cambio en serio.
El trabajo de identificación de los hogares bajo indigencia, posibles beneficiarios del Plan de Emergencia, demuestra cuán profundo ha calado el deterioro social.
Del millón de pobres se deberán seleccionar los 200.000 destinatarios, en mayor situación de pobreza e indigencia, de exclusión social, cuando la frontera entre una y otra es extremadamente fina.
Las pandemias de enfermedades contagiosas, casos de hepatitis, tanto en Bella Unión como en Paysandú y otros departamentos, demuestran que el tema del saneamiento es una tarea pendiente en todo el territorio nacional y no sólo en la Costa de Oro de Canelones.
Resalta la infantilización y feminización de la pobreza, pero también, como se comprueba en recientes visitas, en el interior preocupa la cantidad de trabajadores rurales y de personas adultos mayores que duermen en el piso y viven en la extrema pobreza.
Las comunas son una herramienta estatal imprescindible para atender estas situaciones con mayor conocimiento y atención directa.
La experiencia de los quince años de gobierno progresista en Montevideo es importante, pero también de otras realidades, respetando los logros de intendentes honestos y trabajadores.
La etapa final requiere de un análisis concreto de los perfiles de los potenciales votantes indecisos, tanto de edades como de sectores sociales, y de cuál es el nivel de preocupaciones que pautan su indefinición.
Restan quince días, no se puede perder el tiempo y requiere que concentremos las energías, complementemos esfuerzos y hagamos del discurso plural, de acuerdo a los énfasis y características de los candidatos, una convergencia en el objetivo del cambio progresista de izquierda.
En una cantidad importante de departamentos, los indecisos definirán hacia dónde se inclina el fiel de la balanza.
Respuestas concretas y sencillas, programa departamental común, clima de movilización y de entusiasmo, son elementos imprescindibles para esta etapa final.
Donde tenemos candidaturas múltiples es como en el ciclismo, el equipo debe trabajar armónicamente para lograr el objetivo del triunfo y que gane el mejor.
Nos jugamos mucho el 8 de mayo para que el proceso de cambio adquiera un nuevo impulso y se adquieran nuevas herramientas para llevarlo a la realidad.
La integración nacional requiere de la armonización de objetivos y de acciones del gobierno nacional con todas las intendencias del país. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad