A la campaña mediática contra el ministro José Díaz
Desde que asumió al frente del ministerio del Interior e hizo públicas sus preocupaciones sobre la realidad carcelaria, el doctor José Díaz ha sido víctima de una campaña insidiosa que pretendió hacerlo aparecer como el enemigo público número uno de la seguridad ciudadana. Una campaña que no se limitó a editorializar en contra de las iniciativas del secretario de Estado, sino que lo atacó también informativamente.
Sutilmente, desde los órganos de prensa del establishment se fue abonando la idea de que el ministro Díaz abriría las prisiones para que los feroces delincuentes volvieran a sus fechorías sin temer represalias.
Se abonó, así, la psicosis ya instalada en la sociedad y se generó innecesariamente una alarma pública, al tiempo que entre los reclusos se abrió la expectativa de obtener la libertad antes de lo previsto.
Fue una manera innoble de hacer periodismo pues se tergiversó la información conscientemente y con fines espurios. *
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