Enlace vial: un avance en la integración física
La voluntad de realizar el enlace vial (puente y carretera) que unirá la región litoral suroeste uruguaya con la zona límite de las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos, podría ser el primer gran acto de los actuales gobiernos uruguayo y argentino, poniendo en marcha una utopía posible, para concretar sueños, anhelos y esperanzas de dos pueblos hermanos, cuyas mayorías han sido castigadas en los últimos años con sensible descenso en los niveles de vida, en tanto se han ido creando y consolidando privilegios de minorías.
Por estos días hemos reafirmado esa percepción del impulso colectivo que promueve la obra pública, alentando a gobernantes a seguir adelante y generando esperanzas tangibles en los gobernados. Quienes impulsamos el enlace vial referido –puente sobre el río Uruguay a la altura de la playa de la Agraciada y carretera del lado argentino hasta el complejo Zárate Brazo Largo–, participamos, el viernes 11 de febrero, en tanto Comisión Pro Desarrollo del Suroeste Uruguayo, de actividad en la provincia de Entre Ríos, más concretamente en el departamento de Puntas del Ibicuy, Villa Paranacito, donde se hizo presente el gobernador de la provincia, doctor Jorge Busti, quien, entre sus múltiples actividades, tuvo tiempo para recibir a la delegación ciudadana uruguaya.
El gobernador venía de Buenos Aires, donde, según sus expresiones, había asistido a la presentación de ofertas, por un monto total de 340 millones de dólares, efectuadas por siete empresas interesadas en transformar en autopista la vieja ruta 14, paralela al río Uruguay, denominada en el proceso integrador «Corredor de Integración Regional Zárate Paso de los Libres Santo Tomé», con poco más de 600 kilómetros de ruta nueva y mejoramiento de muchos kilómetros de rutas adyacentes. El gobernador Busti, quien hace un año inició su tercer mandato, en su discurso de cierre de la actividad resaltó que dicha obra se comenzara bajo su mandato, enfatizando que su gestión estará signada «por la realización de obra pública y por la lucha contra la burocracia», destacando asimismo sus afinidades con el presidente Kirchner y el apoyo del primer mandatario de la nación argentina. Cabe agregar que tuvo palabras de bienvenida para la delegación de «hermanos uruguayos que trabajan por construir un nuevo puente con la Argentina».
Aquella obra, que se hará con préstamos tomados por el Estado argentino, a amortizar con los peajes, será posible en virtud de la cofinanciación de la Corporación Andina de Fomento y del Banco de Desarrollo Económico y Social de Brasil, instituciones enfiladas hacia el apoyo de los proyectos de integración física sudamericana, además de otros posibles apoyos como el del Banco Interamericano de Desarrollo. Según vialidad argentina, identifica la propuesta como funcional al «Eje Mercosur» (San Pablo Buenos Aires Santiago), y al Eje San Pablo Porto Alegre Salta Antofagasta.
El Uruguay, que ha ido quedando de lado, hasta el presente, por voluntad de sus gobiernos, de la prospección de proyectos de integración física sudamericana, pudiendo aprovechar lateralmente de alguno, como la Hidrovía Paraguay Paraná, debe asumir su papel en el proceso integrador con la instalación del nuevo gobierno. En ese sentido, el enlace vial uruguayo argentino Punta Chaparro Zárate Brazo Largo debería merecer su consideración prioritaria. Es una obra sobre la que ya hay presentadas iniciativas privadas ante las reparticiones oficiales correspondientes de ambos países, y sobre la cual núcleos de ciudadanos vienen trabajando desde hace años, motorizados por pertenecer a las regiones de impacto directo de la obra, lo que les ha permitido visualizar algunos de los beneficios de la misma. Otros, no puedan quizás ser percibidos todavía, por requerir de estudios en el ámbito geopolítico. Pero existe la convicción entre los uruguayos que esta obra ayudará a desarrollar muchas de las potencialidades del litoral suroeste y del país, pasando a participar activamente del proceso integrador físico sudamericano. Del lado argentino, será complementaria de la obra referida anteriormente, la cual, al llegar a constituirse en la principal vía del Mercosur, ante su posible saturación requerirá necesariamente de alternativas como la que planteamos, cruzando el tránsito por el enlace vial hacia el territorio uruguayo. Ni que decir de la multiplicación de la operativa del puerto de Nueva Palmira.
Así parece entenderlo también el gobernador Busti, quien ha solicitado audiencia para entrevistarse con el presidente Tabaré Vázquez, manifestándonos a los visitantes de la comisión uruguaya que el enlace vial será uno de los temas de conversación. Es lo que estamos esperando desde hace años. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad