Jornada parlamentaria con sabor a pueblo

Miércoles 16 de febrero de 2005 | 12:18
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

En el momento de escribir estas líneas, en ambas cámaras del Poder Legislativo se desarrollan instancias decisivas en la instalación de la institución parlamentaria.

En un clima de emoción contenida, con olor y sabor a pueblo, el advenimiento de la izquierda a la mayoría absoluta en ambas cámaras es un hecho de enorme significación.

Como se ha dicho, no es la primera vez que un partido obtiene la mayoría absoluta de los escaños parlamentarios. El Partido Nacional lo consiguió hace ya más de medio siglo. Y, en su momento, el asunto fue vivido como un hecho político impactante y un corte de aguas en la historia política del país.

Por entonces, pasados algunos chisporroteos iniciales durante las primeras instancias ceremoniales, las aguas volvieron a su curso y el proceso de coparticipación en el gobierno y los Entes Autónomos de los dos partidos tradicionales tendió a limar asperezas.

Fallecido al inicio de la gestión el gran caudillo blanco, Luis Alberto de Herrera, el curso de la vida política uruguaya retomó su rutina y los grandes problemas que se esperaba solucionar con la rotación de los partidos en el gobierno, fueron empujados hacia el futuro, incubando las tempestades que estallaron unos años después.

Por lo demás, los dos grandes partidos, ya en esa época tenían concepciones político ideológicas con fuertes analogías y ­por lo menos hasta el surgimiento del ferreirismo- estuvieron de acuerdo en los lineamientos medulares de gobierno, que contribuyeron a acentuar el estancamiento del país.

Desde entonces, los aspectos críticos se acentuaron y se volvieron incontrolables, por parte de los representantes políticos de los sectores privilegiados.

La izquierda, procurando representar a los sectores populares golpeados por la crisis, se unificó políticamente en el FA e inició un incontenible crecimiento en materia de presencia política y programática, que fue luego transformándose en un aumento ininterrumpido de su caudal electoral.

Este desarrollo de la izquierda no fue un proceso idílico, como lo demuestran las persecuciones y los interminables años de dictadura cívico militar.

La intransigencia de los sectores privilegiados, atrincherados en el poder, nacía de la existencia, como se dijo siempre, de dos modelos de país, de dos visiones encontradas de cómo resolver sus problemas, y de cómo repartir con justicia los bienes materiales y culturales de la sociedad.

Pese al amurallamiento y las exclusiones, pese al intento de desconocer la significación real de la primera fuerza electoral del país, la izquierda nacional, el movimiento progresista, siguió ampliando sus bases de apoyo social en el país, tras la propuesta de un modelo de economía, de cultura y de sociedad distinto, alternativo al vigente.

Es tras esa larga marcha y tras ese perfil histórico, que la izquierda obtiene su mayoría absoluta en ambas cámaras y que ­en jubilosas ceremonias- permite consagrar presidente del Senado al senador Mujica y de la Cámara de Representantes a la diputada Nora Castro; ambos

auténtica expresión de los sectores populares, protagonistas de vidas plenas y claras, de sacrificio y de voluntad en la lucha por la emancipación nacional y social.

Tras las mayorías que asumieron ayer hay un programa popular, de cambios profundos, y hay una fuerza política que está lejos de haber llegado al techo de su crecimiento posible.

La mayoría parlamentaria, la unidad política y programática y, sobre todo, la decisión de desarrollar con fuerza un conjunto de medidas de signo popular, ponen en manos del gobierno del Dr. Tabaré Vázquez instrumentos institucionales y políticos de enorme importancia.

La sociedad, mayoritariamente, da muestras de su propensión al cambio. O, mejor dicho, de su reclamo enérgico de cambio.

Las jubilosas ceremonias de ayer reflejan la expectativa popular que rodea al nuevo gobierno. La culminación de la transición es inminente y a partir del 1o. de marzo, la realidad del país se verá conmovida por los influjos benefactores de un nuevo clima democrático.

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

OTRAS NOTICIAS EN LARED21

    Comentarios


    Viernes 10 de Febrero, 2012
    Montevideo, UY
    Parcialmente nublado, 21 °C