Incidencia de la gestión en el proceso de cambios

En nota anterior nos referimos a la importancia que le asignamos al tema de la gestión de la cosa pública en el marco de un proceso de cambios, en particular referida al Banco de Previsión Social y a la seguridad social. En algunos ejemplos veremos cómo, más allá de la normativa, se incide desde la gestión.

Los costos de la demora (I): La normativa vigente fomenta la transformación de trabajadores dependientes en empresas unipersonales. La norma dice que si se detecta una situación donde una presunta relación entre un empresa matriz y una unipersonal es en realidad una relación de dependencia, se debe poner a la unipersonal en planilla como trabajador dependiente desde el primer día del mes siguiente al que se notifica a la empresa matriz dicha situación. El período que media desde que ese trabajador entró en relación como empresa unipersonal y el inicio de la aportación como dependiente queda de la forma que se hizo, es decir que queda inmodificado como una relación entre empresas. Este período corre en perjuicio del trabajador que pierde derechos y del organismo previsional que pierde aportes. Se han visto situaciones donde han pasado hasta cuatro o cinco años en esta condición. Suponiendo que la mitad del crecimiento de empresas unipersonales registrado entre 1996 y 2000 fue por transformación de empleados dependientes en unipersonales, podríamos estimar que el BPS perdió unos 6 millones de dólares de recaudación. Esto simplemente a partir de una inexplicable norma y la demorada tramitación.

Los costos de la demora (II). Otro ejemplo lo constituye el inicio del pago de las pensiones a la vejez y por invalidez. La fecha de alta es aquella en que la administración determina que existe el derecho. En otras palabras, toda la demora desde que la persona se presenta a solicitar la pensión hasta que se determina si existe o no derecho corre en contra del solicitante. Podemos estimar que en el actual período de gobierno no se pagó a estos sectores de bajos recursos más de un millón y medio de dólares.

Conste que no creemos que estas situaciones se deban a problemas cuyo origen esté en los conocimientos o voluntad de los funcionarios, que en definitiva manejan los recursos y medios que se ponen a su alcance y las directivas ejecutivas que se les imparten.

La otra cara de la moneda. En este año 2004 se aprueba la ley 17.758 de Asignaciones Familiares para hogares de menores recursos. Entre la sanción de la ley y el inicio del pago pasaron menos de 45 días para que 60 mil niños fueran receptores del nuevo beneficio, y en 90 días eran alrededor de 80 mil. Con otra actitud (la más habitual) se podría haber tardado unos cuatro meses en poner operativa esta norma, lo que hubiese significado que no llegaran a estos sectores necesitados alrededor de 2,5 millones de dólares. Pero sí llegaron. Cierto es que se empezó a trabajar desde antes, cierto es que se destinaron los recursos materiales y humanos necesarios para la tarea (cierto también que el 2004 fue año electoral…en fin…), y también cierto, por lo tanto, que se pueden hacer las cosas de otra manera.

Estamos convencidos que el factor primordial es la voluntad, que se puede, se puede. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje