Hoy hace 53 años nuestro corresponsal estaba en…
Montevideo, cuando se implantó el colegiado
16 de diciembre de 1951
Uruguay, un pequeño país sudamericano conocido más que nada por haber ganado el último campeonato mundial de fútbol, acaba de adoptar un novedoso sistema de gobierno inspirado en Suiza: el colegiado.
De acuerdo con la nueva Constitución aprobada hoy por el cuerpo electoral, el Poder Ejecutivo será ejercido por un Consejo Nacional de Gobierno de nueve miembros (seis por el partido de gobierno y tres por la oposición) y los gobiernos municipales o intendencias, por un Concejo Departamental.
Esta singular reforma viene a plasmar el ideario político del líder emblemático del Partido Colorado, don José Batlle y Ordóñez, quien ocupó por dos veces la presidencia de la República a principios de siglo, y que bregó con ahínco por el colegialismo por entender que era el freno más eficaz a cualquier intento de desborde personalista de corte autoritario.
Apenas 400 mil ciudadanos concurrieron hoy a las urnas, y de ellos, unos 230 mil votaron por sí a la reforma. Claro que no faltan los detractores de este novedoso sistema, que predicen un funcionamiento pesado y lento de organismos que por su esencia deben ser de decisiones rápidas y ejecutivas. Pero más allá de esta crítica, lo que concita el repudio de amplios sectores es que la nueva Constitución prevé la integración de entes, empresas del Estado y organismos en general, mediante el sistema del «tres y dos» (tres miembros por el partido ganador y dos por el segundo) que viene a institucionalizar la repartija de cargos entre los dos partidos tradicionales.
Un senador colorado confió a nuestro corresponsal: «Será una especie de cogobierno con nuestro adversario histórico, el Partido Blanco. Ya verá que Herrera, que promovió el voto por no, no tendrá ningún problema para participar en el gobierno». *
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