Ambiguedades
«‘Está muy mal anímicamente y muy dolorido’, contó Juan Carlos Márquez a este medio, hermano del joven Rodrigo Márquez, quien se encuentra internado».
¿Quién es hermano de quién? ¿Quién está internado?
Son preguntas pertinentes que surgen al leer el texto transcripto.
Bastaba con hacer una pequeña transposición para que el mensaje no quedara ambiguo. Bastaba con ubicar el sintagma nominal a este medio inmediatamente a continuación del verbo (contó) y ningún lector sentiría ese escozor al recibir el curioso mensaje de que el hermano del joven Rodrigo Márquez es este medio: Vea el lector cómo cambia la cosa cuando redactamos el enunciado de la forma siguiente:
«‘Está muy mal anímicamente y muy dolorido’, contó a este medio Juan Carlos Márquez, hermano del joven Rodrigo Márquez quien se encuentra internado».
Como el lector podrá apreciar, prefiero eliminar la coma entre Rodrigo Márquez y quien para evitar una confusión, ya que allí podría radicar otra ambigüedad; en efecto, encerrada entre comas, la frase hermano del joven Rodrígo Márquez podría tomarse como un simple inciso explicativo sobre quién es Juan Carlos Márquez y concluir que es este último el que se encuentra internado y no Rodrigo Márquez, que es lo que se quiso transmitir.
No sé si todo este galimatías resultará claro o aumentará la zozobra en las neuronas de los lectores, pero no se me ocurre de qué otra forma podría explicar la ambigüedad detectada.
Veamos si con otro ejemplo la cosa queda más clara. Si escribo Estuve con Juan Pérez, secretario del ministro, quien me había recibido la primera vez, debe entenderse que el que me recibió la primera vez es Juan Pérez; si en cambio digo Estuve con Juan Pérez, secretario del ministro quien me había recibido la primera vez, se entiende que la primera vez fui recibido por el ministro.
–¿Ta claro?
–Clarito: Rodrigo Márquez es el ministro que recibió a este cronista en el sanatorio donde está internado Juan Pérez.
–¡Qué lo parió! *
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