Hoy hace 16 años nuestro corresponsal estaba en…
Buenos Aires, cuando fue sofocado un motín militar encabezado por Seineldín
2 de diciembre de 1988
El coronel Mohamed Alí Seineldín depuso momentáneamente su actitud ante las fuerzas leales al gobierno constitucional del presidente Alfonsín.
La rebelión se inició hace dos días, cuando 53 integrantes del Escuadrón «Albatros» de la Prefectura Naval Argentina escaparon de su unidad llevándose tres camiones cargados de armas de todo tipo y equipos electrógenos y de comunicaciones. Esta madrugada, los rebeldes entraron en la Escuela de Infantería de Campo de Mayo para ponerse bajo las órdenes de Seineldín, que había ocupado la unidad y relevado a su jefe.
Paralelamente, un grupo faccioso intentó tomar por asalto el penal militar de Magdalena, donde se encuentran detenidos los ex gobernantes de facto Videla, Massera, Agosti, además del «carapintada» Aldo Rico, cabecilla de otra asonada anterior a esta.
Las demandas de los motineros se centran en la aprobación de una ley de amnistía para los ex dictadores y en el aumento del presupuesto militar.
La reacción del Ejecutivo (a cargo del vice Víctor Martínez en razón del viaje de Alfonsín) y del comandante del Ejército, general Dante Caridi, fue inmediata. Un ultimátum a los rebeldes acompañado de nutrido fuego de artillería contra las unidades en manos de los amotinados.
En horas de la noche, el gobierno pudo afirmar que la situación está controlada.
No obstante, nuestro corresponsal fue informado sobre ciertas condiciones que exige el coronel Seineldín para poner fin a la rebelión. Aparentemente no se trata de una rendición sino de una tregua hasta el regreso al país del presidente Alfonsín, de quien los amotinados esperan una actitud de diálogo para sortear la crisis sin vencidos ni vencedores. *
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