La volcada

A escasas tres semanas de los comicios se percibe el proceso de volcada, que genera la definición de sectores aún indefinidos.

El diseño de la estrategia electoral de las fuerzas progresistas de izquierdas, basado en las definiciones programáticas y los seminarios bajo el rótulo LA TRANSICION RESPONSABLE, la movilización ciudadana articulada a través de la gira de la fórmula presidencial Tabaré Vázquez-Rodolfo Nin Novoa a lo largo de todo el país, complementadas con las actividades de coordinadoras y comités de base y las giras al exterior, con amplia aceptación y repercusión, gestaron esta realidad de avance incontenible.

Los dos pilares destacados por los analistas políticos para lograr la primacía son, la unión de las fuerzas progresistas y el equilibrio de las propuestas programáticas, ceñidas a la realidad nacional e internacional.

Los partidos tradicionales han perdido la iniciativa política y se han quedado sin propuestas capaces de generar entusiasmo en la gente.

El hecho de que el Partido Nacional tenga su eje en la propuesta de un debate con el candidato presidencial de las fuerzas progresistas demuestra pobreza conceptual e incapacidad de generar hechos políticos.

En cuanto al Partido Colorado, no logra salir de su crisis interna. Su escaso coeficiente electoral y los permanentes disensos entre sus dirigentes demuestran una encrucijada difícil. Las denuncias sobre la Administración del Correos y la responsabilidad de dirigentes del Partido Colorado, los llevaron a concretar una Comisión Investigadora Interna, a pesar de que su secretario general, el doctor Julio María Sanguinetti, manifestara que ello llevaba a sentarse en el banquillo de los acusados.

Es que lo están.

A su vez, ¿el Partido Nacional no tiene nada para decir de la actuación de los directores que lo representaron, en esta gestión caótica de la Administración Nacional de Correos?

El aire que se respira en las movilizaciones progresistas, tanto en Montevideo como en el Interior, es de triunfo, aún precaviéndose de un triunfalismo paralizante y autocomplaciente.

Quisiera compartir con los lectores una experiencia reciente en pleno corazón de la ciudad de Mercedes, en el barrio Cerro, de fuerte influencia colorada. Bajamos el cartel de un club colorado, que participó en las elecciones internas del mes de junio, amigos de un influyente caudillo colorado departamental, de vasta participación en las empresas públicas y subimos el cartel de la 738 del Encuentro Progresista-Frente Amplio.

La numerosa concurrencia y el entusiasmo de los vecinos son índices de ese fenómeno de volcada, que se percibe a nivel nacional. Un lugar donde era muy difícil acceder para el Encuentro Progresista, nos recibió con los brazos abiertos y con capacidad receptiva a nuestros planteos.

Por miles, ciudadanos blancos y colorados se suman a la mayoría.

Esta es la tarea de las próximas semanas: convencer y definir a miles y miles, para que se asegure la victoria en la PRIMERA VUELTA.

Desde todo punto de vista, institucional e incluso en el ahorro de recursos financieros, es muy importante concretar la posibilidad de la definición presidencial en octubre.

Nuestro objetivo es convencer a indecisos e incluso a quienes piensen votar en blanco o anulado, demostrarles que esos votos son un apoyo indirecto a los partidos tradicionales, ya que dificultan el resultado en octubre.

La perversidad del sistema de balotaje uruguayo nos obliga no sólo a ganarles a los partidos tradicionales juntos sino también a los votos de los otros partidos y sumados los votos en blanco y anulados.

Esto que parecía un barrera infranqueable, para lograr una definición en la primera vuelta, se está transformando en una realidad posible.

La movilización electoral, amén del entusiasmo, de ganar las calles e incorporar a la acción política al mayor caudal ciudadano, tienen el componente específico de dirigirnos a los ciudadanos indecisos o votantes en blanco o anulado.

Estamos viviendo las horas decisivas para que se concrete un parto histórico, que permita que las corrientes progresistas desplacen al viejo y caduco bipartidismo.

Al igual que lo que se logró en la ciencia médica para superar el parto con dolor y se transformó en el método del Parto sin Temor, mediante el conocimiento por parte de la parturienta de los fenómenos físicos y síquicos, para controlarse y evitar movimientos dolorosos, debemos ser capaces de concretar un parto sin Temor a nivel político.

Necesitamos vencer, todavía, el temor de sectores de la población, los reflejos condicionados alimentados por una campaña de confusiones y miedos sembrada por años de prédica conservadora y los cucos de última hora.

Una admirable alarma recorre la República y como en los tiempos de Artigas: la unión de los orientales honestos es la base de la victoria. *

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