Una construcción inadecuada
«A las 20.44 horas arribó el presidente de la República, Jorge Batlle, acompañado por su esposa, que fue chiflado por la multitud que esperaba en la calle».
Esta crónica se publicó en oportunidad de la gala con motivo de la reinauguración del Teatro Solís, el pasado 25 de agosto. Nada hay de sorprendente en el hecho de que el Presidente haya sido chiflado (o silbado) al llegar al Solís, dado el rechazo que él y su gestión de gobierno suscitan en la población.
Pero sí me interesa destacar una construcción sintáctica incorrecta, una redacción defectuosa perfectamente evitable. No hay razón alguna para unir dos oraciones mediante un pronombre relativo (que) cuando se podría (y se debería) haber usado la conjunción copulativa y: «A las 20.44 arribó el presidente de la República, Jorge Batlle, acompañado por su esposa, y fue chiflado por la multitud que esperaba en la calle». o «…arribó el presidente, acompañado por su esposa, siendo chiflado por la multitud».
En este caso, el uso del pronombre relativo se presta a confusiones porque no queda claro cuál es el antecedente del pronombre que. Es cierto que al decir «que fue chiflado» (con el participio en masculino) queda descartada la idea de que quien recibió la silbatina fue la esposa del Presidente. Pero imaginemos que en vez de llegar acompañado de su esposa, hubiera llegado acompañado de su secretario: ¿a quién se refiere el pronombre? ¿Al Presidente o a su secretario? En principio parecería que quien fue silbado fue el secretario… En fin.
Pero independientemente de esta ambigüedad, el uso de un pronombre relativo no se justifica en absoluto. Sí tiene sentido cuando dicho pronombre introduce una oración aclaratoria o explicativa. Por ejemplo: «El Presidente de la República, que fue chiflado por la multitud, llegó acompañado por su esposa a las 20:44″; o: «A las 20:44, acompañado por su esposa, arribó el Presidente de la República que venía de entrevistarse con Sanguinetti», o también: «A las 20:44 arribó el presidente de la República, Jorge Batlle, acompañado por su esposa, quien lucía un elegante vestido de Christian Dior» (aquí, sin lugar a dudas, el antecedente del relativo quien es su esposa).
–No es por nada, Mendieta, pero para mí el error es otro: el Presidente no fue chiflado sino que está chiflado.
–¡Qué lo parió! *
Compartí tu opinión con toda la comunidad