LA LENGUA NO ES DE TRAPO

Error sintáctico

«Las declaraciones son absolutamente inoportunas y parecen que fueran de otra fuerza política». (Parte del comentario de un diputado a propósito de la sugerencia de Marenales de disolver las cámaras, publicado en LA REPUBLICA el 10/9/04).

No sé si el error es imputable al declarante o al cronista que transcribió su declaración oral, pero el hecho es que se ha violentado la sintaxis (No, nada que ver con un paro del Suatt). En efecto, tal como ha sido redactado el enunciado, se ha hecho concordar el verbo parecer con las declaraciones como si este sustantivo plural fuera el sujeto. Claro, se está hablando de las declaraciones de Marenales y se dice de ellas que son inoportunas; pero lo que sigue es un verbo impersonal que sólo se conjuga en tercera persona del singular, por lo que correspondía decir «Las declaraciones son absolutamente inoportunas y parece que fueran de otra fuerza política».

¿Qué es un verbo impersonal? Es aquel que no hace referencia a sujeto alguno, ni expreso ni elíptico. Es el caso de los verbos llover, tronar, hacer (hace frío, hace diez años), haber (hubo un choque), etcétera.

Aclaremos que el verbo parecer no siempre es impersonal, pues puede tener sujeto, como es el caso en las oraciones siguientes: Con ese peinado parecés un bichicome; Al terminar la carrera los ciclistas parecían agotados.

Por eso, a no confundirse, pues. Se podría decir «Las declaraciones son inoportunas y parecen de otra fuerza política», en cuyo caso el verbo parecer no está funcionando como impersonal; el sintagma nominal Las declaraciones es su sujeto y corresponde por tanto hacer la concordancia con éste. Pero si al verbo parecer hago seguir la subordinada que fueran de otra fuerza política, dicho verbo funciona como impersonal (no tiene sujeto) y debe necesariamente ir en tercera del singular.

Veamos algunos ejemplos para aclarar la idea.

El tiempo está malo, parece que van a caer pingüinos (nadie diría parecen que van a caer pingüinos).

Faltaban cinco minutos y estábamos eufóricos porque parecía que íbamos a ganar, pero al final nos empataron. (Nadie diría parecíamos que íbamos a ganar).

Diré, por ejemplo, Los partidos tradicionales no tienen propuestas, parecen agotados; pero Los partidos tradicionales no tienen propuestas, parece que están agotados; y no parecen que están agotados.

–No sé si fui claro, Pereira.

–Clarito, Mendieta. Pero lo que a mí más me parece es que usté se está haciendo el sota. ¿Qué espera para mandar la vuelta?

–¡Qué lo parió! *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje