Un caso concreto de manipulación mediática
EL MIERCOLES 15 por la mañana, el economista Walter Cancela, asesor del Encuentro Progresista-Frente Amplio, brindó una conferencia de prensa en la cual explicitó una propuesta, formulada unos días antes, en el sentido de utilizar fondos de las AFAP para financiar planes de construcción de viviendas, con el triple objetivo de valorizar dichos fondos, contribuir a resolver un agudo problema social y crear fuentes de trabajo. Dicha propuesta, que iba en el sentido de contribuir a transformar el país rentista y especulativo en un Uruguay productivo, fue objeto de críticas airadas por parte del Presidente de la República y del ministro de Economía, y también fue objetada por el candidato presidencial del Partido Nacional. En la conferencia de prensa, flanqueado por Nin Novoa, Jorge Brovetto y otros economistas de la coalición de izquierda, Cancela demostró que esas críticas se basaban en mentiras. Y lo hizo con los documentos en la mano. Cada una de sus afirmaciones estuvo fundamentada en citas textuales.
En primer lugar, exhibió el documento titulado «La Seguridad Social al alcance de todos», que la Presidencia de la República había encartado en los medios de difusión escrita. En la página 32, al hablar del destino de los ahorros de las AFAP se dice que «los fondos de las administradoras pueden invertirse en los grandes proyectos nacionales como planes de vivienda, desarrollo forestal o en la construcción de obras fundamentales de infraestructura, según la experiencia de los países más desarrollados del mundo».
En segundo lugar, citó el actual programa de gobierno del Partido Colorado titulado «La Revolución del Centro», el cual plantea que «se buscará profundizar la diversificación de los fondos de ahorro previsional para asegurar su mayor rentabilidad». Agregó que connotados dirigentes del Foro Batllista como el ex presidente del BPS Juan Berchesi y actual presidente de República AFAP y el ex vicepresidente del BPS, Amando Quisique, propusieron en reciente seminario, que se debe autorizar a las AFAP a efectuar inversiones en el exterior, y al respecto acotó: «Entre apoyar a la industria de la construcción y al empleo, o invertir en el exterior o en casinos, como ya se hizo, vamos a seguir optando por el apoyo al trabajo de los uruguayos».
En tercer lugar, mencionó el acuerdo firmado por los dos partidos tradicionales para apoyar a Jorge Batlle en el balotaje de la última elección. En el capítulo referido a la vivienda se dice que se permitiría canalizar el ahorro público y el de las AFAP con destino a todos los sectores de la actividad.
En cuarto lugar, afirmó que la ley de las AFAP en su artículo 123 prevé la utilización de los fondos de ahorro previsional en planes de vivienda. Al punto de que tres administradoras ya lo han hecho.
En quinto lugar, respondió a críticas del ministro Alfie en cuanto al riesgo de que los fondos previsionales fueran vertidos en la construcción de viviendas en forma forzosa, señalando que ahora se invierten esos fondos en títulos públicos y se destinan a financiar los déficit fiscales; y que en la crisis financiera de 2002 las AFAP fueron obligadas a canjear Bonos del Tesoro con vencimiento cercano por otros títulos a más largo plazo.
Por último, en referencia al Fondo Nacional de Vivienda, Cancela señaló que de los ahorros de los jubilados sólo se utilizaron 5 millones de dólares para su finalidad específica, quedando 50 millones de dólares colocados en Letras de Tesorería.
Su conclusión fue que las críticas efectuadas contra su propuesta se basaban en mentiras. No era un exceso de lenguaje. Es lo que fluye naturalmente de los hechos.
Veamos ahora cómo se expuso en este tema por parte del Canal 4 en la tarde del mismo miércoles.
Se comenzó con un pantallazo de la conferencia de prensa de Cancela, en el momento en que hacía referencia al primero de los puntos señalados (el documento de la presidencia). Nada más. Luego ocupó la escena el ministro Alfie, en una comparecencia que cuadruplicó con creces el tiempo destinado a Cancela.
El ministro (que en días anteriores había navegado por todas las pantallas para condenar la propuesta frentista) vaticinó en tono apocalíptico toda suerte de calamidades para los jubilados y pensionistas hasta la tercera generación si se daba curso a dicha iniciativa. O sea, que sumó nuevas falsedades a las iniciales.
Y como fin de la fiesta entró en liza un economista del Partido Nacional, Washington Ribeiro, para agregar su cuota de infundios. Con la particularidad de que en lo previo se había suprimido toda referencia a las declaraciones de Cancela sobre la conducta del Partido Nacional y que, a pesar de ser un desconocido, Ribeiro se benefició de un tiempo mayor al del expositor original.
Tómese nota, e incorpórese al debate sobre libertad de prensa. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad