Venezuela: lecciones para uruguayos

La victoria obtenida por el Presidente Hugo Chávez en el referéndum revocatorio del 15 de agosto tiene una significación enorme. No solo para la propia nación sudamericana y nosotros, sus vecinos, sino para los Estados Unidos y Europa.

Paradójicamente, en buena parte de los medios de prensa afines al statu quo, tanto en Uruguay como en los países del primer mundo, la noticia no tuvo la relevancia merecida.

Se trata de un acontecimiento democrático absolutamente inusual en el mundo y especialmente en América latina, donde la tendencia creciente a la marginalización política de la población está firmemente arraigada.

Fruto de las luchas populares, de la utilización relativamente frecuente que las organizaciones progresistas han hecho del recurso del referéndum contra las leyes, en nuestro país esos niveles de participación político-electoral se han mantenido relativamente altos en comparación con el resto de América, incluyendo a los EEUU.

Dos excelentes notas de contratapa publicadas en estos días, una en Brecha, firmada por su directora Ivonne Trías del pasado viernes y otras en nuestra edición de ayer, del prestigioso analista brasileño Emir Sader, proveen al lector uruguayo de un conjunto de elementos de análisis agudos y consistentes.

Para un país donde la democracia es un tema cotidiano, sobre la que se afincan expectativas profundas y sobre la que se realizan análisis críticos importantes, el ejemplo de la peripecia venezolana resulta de la mayor importancia.

Quizá ningún otro país en el mundo tenga en su orden del día una problemática sobre la cual las luchas democráticas y populares de nuestros amigos bolivarianos tengan tanto interés.

Chávez, que lleva adelante un programa nacionalista, de gallarda reivindicación de soberanía nacional y una acción política interna que pone el acento en la realización de reformas populares de contenido fuertemente igualitario, ha venido enfrentando la presión de dos fuertes enemigos que se proponen frenar y destruir su obra: el poder económico, político y mediático de las clases acomodadas de Venezuela y el apoyo descarado de la diplomacia, el Estado y los operadores políticos estadounidenses, profesionales de la intervención en los asuntos internos de los países latinoamericanos.

Todas las tendencias intervencionistas, ya históricas en la evolución de los EEUU, se han visto estimuladas por la acción del elenco gubernamental presidido por Bush y como nunca se han estrechado las relaciones con los distintos grupos de conspiradores cubanos que luchan contra el gobierno de la Isla.

Ante enemigos de esa calaña, Chávez no renunció a jugar con las cartas que sus adversarios proponían: las de la democracia con voto universal y con las facultades que otorga la Constitución bolivariana, a no dudar la más auténticamente democrática de todo el hemisferio.

En esas condiciones, bajo una presión externa e interna inaudita, el gobierno ganó limpia y ampliamente. Solamente se puede entender este resultado como una respuesta popular a las conquistas del proceso bolivariano, de las mejoras que se impulsan para resolver los problemas postergados del pueblo pobre de un país muy rico.

Conquistas en el campo de la educación en todos sus niveles y de la salud, especialmente de los sectores sociales más desprotegidos. Pasos trascendentes en la distribución de la propiedad territorial y la riqueza, en la mejora de la administración y lucha contra la corrupción. En materia internacional: defensa irrestricta de los intereses políticos, sociales y económicos de la nación venezolana ante las grandes empresas que pretenden regular totalmente el negocio mundial del petróleo.

Sobran razones para entender la «abstinencia informativa» que los grandes medios oligopólicos han dispensado, también en Uruguay, a la difusión de la victoria bolivariana. Salvadas las distancias, los programa progresistas en ambos países tienen grandes coincidencias. E inevitablemente la victoria progresista en uno arroja luz sobre el futuro previsible del otro. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje