La navegación por el río Uruguay
Escribe Aurelio Picone
Se acaba de firmar, el convenio de financiamiento del proyecto «Desarrollo regional y mejora de la navegabilidad del río Uruguay», lo refrendaron la Comisión Europea (CE), organismo de la Unión Europea, y la Comisión Administradora del Río Uruguay(CARU).
Tiene un monto de 2.205.000 euros (moneda de la Unión Europea a la par con el dólar), lo firmaron en representación de la CE, Christoper Patten, responsable de las relaciones exteriores y los representantes de las delegaciones de Argentina y Uruguay, de la CARU, y el encargado de negocios de la C.E. en el Uruguay, senor Jurgen Schaefer. Recoge el proyecto los antecedentes, los objetivos, las actividades, los resultados y la localización de las futuras obras. Ya desde principios de la década del 60′, veníamos trabajando en la navegación por el río Uruguay y la industrialización de las islas del río Uruguay y del río Negro, y los estudios fueron presentados en 1965, en el «Congreso del Pueblo», que fuera el acontecimiento político sindical más importante del siglo XX., y en las «cortas Cámaras del 72″, por intermedio de los entonces diputados Wladimir Turiansky (Mont.), y Ariel Díaz, Soriano F.A., los acontecimiento políticos que desembocaron en los once oscuros anos y de retroceso del país, que se instaló con la dictadura, abortaron el proyecto.
Vuelto a salir el sol con el retorno de la democracia, volvimos a insistir y ya con mayor fuerza desde el ano 1994, lo encaramos en la generación de energía, terminación de la represa de Salto Grande con su esclusa pasa barcos (ya construida parcialmente), las producciones, y los transportes rápidos, seguros y baratos, que lo es el transporte fluvial. Aprovechando la coyuntura de la expansión forestal, demostramos hasta el cansancio, que las producciones que vendrían a partir del ano 2000, no había manera de sacarlas, por lo menos las del litoral y su área de influencia, si no se instrumentaba la navegación por el río Uruguay, y los medios multimodales de transportes.
La Comisión Sectorial del ano 1995
Debido a la insistencia del PIT-CNT y de los empresarios, el gobierno de Sanguinetti utilizó el Artículo 230 de la Constitución, y llamó a la formación de una Comisión Sectorial para tratar la Comercialización, Industrialización y Transportes de los productos forestales. El PIT-CNT, nombró dos delegados a dicha Comisión, ocupé una de esas denominaciones y el otro delegado le correspondió al sindicato de la madera, el SOIMA.
Ya desde la primera reunión que se realizara en el Edificio Libertad, se planteó la utilización de barcazas, y la habilitación de los puertos de Paysandú, Casablanca, San Javier, Nuevo Berlín, Fray Bentos y Nueva Palmira, como también ramales ferroviarios a N. Berlín y Casablanca, dotar de FF CC a N. Palmira y dragar el canal de Martín García, obra esta última que ya fue realizada.
También se realizaron estudios para la instalación de una fábrica procesadora de chips, utilizando los silos de N. Berlín. Todo eso generaría puestos de trabajo, además terminando la esclusa para barcos en Salto Grande, y otras obras en San Pedro, (R. Grande Brs.), por otra parte ya estudiadas en el proyecto Garabí San Pedro, se podría navegar hasta Santo Tomé y San Borjas, es decir 850 kilómetros de navegación por el río Uruguay. Los cálculos que se realizaron, daban una estimación de 5.000 toneladas de carga en su primera etapa, llegando a las 10.000 toneladas, en un futuro inmediato. Existiendo además cargas de retorno, que era una de las cosas en las que se hacía más hincapié, como lo es el arroz entrerriano, que actualmente lo sacan en camiones, por el puente de Paso de los Libres, con su consiguiente encarecimiento y lentitud de los traslados, la competitividad hay que buscarla, pero que sea en beneficio de la gente de la región, que al final es la duena de todas las riquezas.
La Unesco y su opinión sobre las integraciones
Cuando hablamos de integración, a diario hablamos de ese «gigante dormido» que es el río Uruguay, y también nos preguntamos ?qué clase de integración? Estos emprendimientos dinamizarán a esta región intermedia y periférica, creando un singular polo de desarrollo. No se puede ignorar que en las márgenes del río Uruguay habitan más de dos millones de personas, con importantes ciudades, donde se puede instrumentar una serie de agroindustrias. Podemos estar de acuerdo con la globalización de las economías, siempre y cuando se globalicen las necesidades sociales y esto no se logra centralizando todo en los grandes polos de desarrollo exclusivo, como lo son Buenos Aires y San Pablo. Sobre ese tema es más que interesante ver lo que comenta la Unesco en el informe que titula «Los efectos nocivos de la integración»:
Las consecuencias de este proceso generalmente se manifiestan en las continuas transferencias selectivas de mano de obra y capital en las regiones periféricas, hacia regiones que constituyen los polos centrales de desarrollo.
En casos extremos de concentraación, se pueden observar trastornos negativos para la comunidad, como la agravación de los desequilibrios, la desorganización, el desajuste y la crisis económica».
Hoy día estas conclusiones de un insospechable organismo como la Unesco, son perfectamente aplicables en nuestro país y en toda la cuenca del río Uruguay, que integran la «mesopotamia» entrerriana, con sus provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones, el estado de Río Grande del Sur, y nuestro país. Ha quedado demostrada la veracidad de nuestros caprichosos planteos e impulsaremos, en la medida de nuestras posibilidades, la concreción final del proyecto.
* Dirigente sindical
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