Seguridad social: mito que se cae
Continuamos desenmascarando mitos, esto es, fábulas, ficciones, inventos, creados por el gran mitógrafo de la época moderna: el Banco Mundial.
1.- El vademécum del Banco Mundial.
Es envidiable la inigualable y sin par sapiencia de quienes redactaron el ya famoso recetario del Banco Mundial denominado «Envejecimiento sin crisis».
!Con qué facilidad resuelven en cualquier país los problemas de la seguridad social!
No importa si es en Uruguay o Argentina, sociedades con clara tendencia al envejecimiento, Bolivia o Paraguay, países que están en el otro extremo demográfico, con neto predominio de jóvenes.
Basta un repasito no más, del vademécum que constantemente llevan consigo en sus viajes por el mundo, y aparece la solución. Que siempre es la misma, por otra parte.
Mucha privatización que lleva al crecimiento del ahorro y del mercado de capitales. Estos se invertirán en la producción, y el país crecerá en definitiva.
Y colorín colorado, resueltos sencilla y elementalmente los problemas de la seguridad social. Todos felices y contentos.
Agreguémosle mucho marketing, a lo que hay que sumar el apoyo incondicional que encontrarán en nuestros fieles tecnócratas criollos para llevar a la práctica sus recetas, que dicho sea de paso, son todas igualitas, se trate de Uruguay, Bolivia, Paraguay o Bangladesh.
Cuando estos inefables eruditos analizan como si fueran mellizos, países tan disímiles en su estructura demográfica como los nombrados, nos da por pensar que miraron mal su recetario: se equivocaron de hoja o pasaron dos juntas sin darse cuenta.
2.- El desarrollo automático de la economía.
Convengamos en que esa cadena causal: desarrollo del país, que con tanta frivolidad presenta el B. Mundial para resolver los problemas del mundo, sin distinciones de especificidades nacionales, es cuestionable.
?Por qué la canalización a través de las AFAPs de grandes cantidades de dinero al sector privado significa mayor ahorro nacional? ?Acaso el incremento del mismo implica necesariamente el desarrollo del mercado de capitales? Finalmente éstos, automáticamente se invierten en el sector productivo?
Una cosa son los mitos que se crean mediante la publicidad, dicho sea de paso esta última, muchas veces depende de los fondos que manejan aquellos que están detrás de las AFAP’s, y otra la triste realidad.
El estudio de las cuentas nacionales nos proporciona algunos datos por demás elocuentes. El ahorro bruto nacional medido en porcentaje del Producto Bruto Interno – PBI, en el período previo a la reforma 1988-1995, fue del 14,4%. Luego de que comenzaran a funcionar las AFAP’s, y en el período 1996-99, el porcentaje fue menor, situándose en el 13,7%.
Ratificando esas cifras, el economista Alvaro Forteza, insospechado de favorecer nuestro punto de vista, en su trabajo «LOS EFECTOS DE LA REFORMA EN EL AHORRO NACIONAL. Julio/99″, nos dice que se visualiza un efecto negativo sobre el ahorro nacional en el mediano y largo plazo, lo cual se explica primordialmente porque se produce un desahorro gubernamental.
!Ah! Porque los iluminados prohombres del B. Mundial y sus leales intermediarios criollos, se guardan muy bien de decir, (aquí no usan, abusan y malusan de la publicidad) que desde la vigencia de las AFAPs, el desvío de recursos que antes captaba el BPS y ahora van al mercado de valores, ha ido en constante crecimiento. Fueron 166 millones de dólares en 1997, 200 en 1998 y 220 en 1999. !A atajar el mito que se nos cae!
?Cómo se buscó solucionar tal efecto negativo sobre las finanzas públicas? Acudiendo a préstamos internacionales. Los 150 millones de dólares ya comprometidos con el BID resultaron insuficientes. Por tanto se hicieron gestiones por otros 100 ante el Banco Mundial, siendo aprobado por éste. Sin duda originará nuevos condicionamientos a la economía uruguaya.
Asimismo hubo que crear un bono previsional en dólares, ya que las sociedades anónimas llamadas AFAPs despreciaron que el mismo fuera en Unidades Reajustables. ?Consecuencias? Aumentó el endeudamiento del eEstado en dólares.
Mientras tanto prosigue lo más campante, la expansión del sistema financiero, en particular la banca transnacional, a nuevas áreas de actividad, en este caso los DERECHOS HUMANOS de la S. Social. !Qué atropello a la razón diría Discepolín!
Con semejante panorama ?cómo pretender entonces un incremento del ahorro nacional en el corto, mediano y largo plazo? !Ni Mandrake!
Lo único cierto es que por unos cuantos decenios, toda la población deberá costear la reforma privatizadora a través de los impuestos o del endeudamiento público que pagaremos todos.
?Y el capital financiero? Bien, gracias. Por el mundo disfrutando, llevando a cuestas esas herramientas de hierro del anonimato, inexpugnables, que son las sociedades anónimas, el secreto bancario y tributario, y los paraísos fiscales.
3.-. La inversión productiva
Nos lo repitieron machaconamente una y mil veces. Ahora sí, a través del ahorro de las AFAPs habrá inversiones en la producción y el país se proyectará al futuro.
Lo dijo en el Uruguay, soberbio y exultante José «Pepe» Pinera, ideólogo de Pinochet y de la reforma chilena, allá por fines de los 80.
Hace ya algún tiempo que no insisten. Nos da por pensar que, o bien !se aburrieron ellos mismos!, o tuvieron que » meter violín en bolsa».
Porque los uruguayos deben saber que desde que se introdujeron en 1996 las AFAPs en nuestro país, hasta hoy, transcurrido medio ano 2000, de los más de 650 millones de dólares que se han canalizado a las sociedades anónimas, la mayor parte se ha invertido en títulos del Estado, otra porción importante en depósitos bancarios, y !tan sólo el 5,7% en empresas productivas.! Otro mito al suelo.
Con el agravante de que los dineros de los trabajadores circula en el mismo circuito financiero de AFAPs, bancos, companías aseguradoras, etc., no yendo directamente al Estado, sino por el contrario, endeudándolo en dólares.
Circulación que no es gratuita, sino que de los más de 650 millones de dólares que han captado las AFAPs, 120 millones se los quedan por cobro de comisiones. !Y este sí que no es un mito!
4.- El mundo al revés.
? Cuál será el motivo de tanta barbaridad? ?Por qué se transformó el Banco Mundial en mitógrafo, esto es, persona versada en mitos?
Nada nos puede sorprender.
El mundo financiero suele no tener límites. Viajando por Guatemala, allá por 1997, pude observar dos cosas realmente sorprendentes, o quizás no tanto. En un buen edificio de la capital se encontraba la sede central del «Banco del Ejército».
A su vez en Livingston, otra ciudad guatemalteca a orillas del Caribe, una leyenda a la entrada de un banco expresaba: !Dios salve a este Banco!
Según cuenta E. Galeano, cuando descendió en el aeropuerto de Roma vio un gran cartel que decía: Banco del Espíritu Santo. ?Cómo sorprendernos entonces?
Seguiremos desenmascarando otros cuentos chinos.
* Integrante del Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS.
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