¿En qué y para qué están los políticos preelectorales?
Las Federaciones que nuclean a los cooperativistas, usuarios de vivienda de las dos modalidades existentes (ayuda mutua y ahorro previo), Fucvam y Fecovi respectivamente, dando muestras de sensibilidad y oportunidad para con los verdaderos temas que interesan a la gente, imaginaron la realización de un Seminario que nuclearía, como panelistas del mismo, a todos los precandidatos presidenciales que dirimirán supremacías el próximo 27, o, al menos, a sus representantes idóneos en tal especialidad, con el fin de que se les pudieran efectuar preguntas indicativas de las soluciones que tienen en mente, en caso de llegar a acceder al gobierno. En particular, parece lógico suponer que habría inquietudes de saber por qué no han hecho prácticamente nada en materia de vivienda popular, los sucesivos partidos que han ocupado el gobierno posdictadura, y qué promesas están en condiciones de comprometer todos los que están hoy en carrera, para el caso de serlo.
Las buenas intenciones de los organizadores se vieron tempranamente retribuidas por una importante concurrencia, inquieta por oír hacia dónde apuntan los posibles candidatos presidenciales, y sobre todo, en lo referente a los programas elaborados en materia de vivienda.
Los que en cambio faltaron a la cita fueron los requeridos candidatos (incluyendo alguna re-querida…), ya que, habiendo sido invitados todos los que tienen la condición de precandidatos presidenciales en la interna del próximo 27, sólo se hicieron presentes los representantes de los grupos políticos CBI (Flores Silva-PC) y del Frente Amplio «etc.».
Esto permite sacar una primerísima conclusión, y es que, tanto los integrantes del Partido Nacional, hoy aún en el gobierno, por más que traten de disimularlo, con el agravante de «disponer» del Ministerio del ramo, como los del gobernante (es un decir…) Partido Colorado, tienen como elementos integrantes de su Plan de gobierno, respecto al importantísimo tema social de vivienda…. la nada.
Porque, en realidad, no es que no tengan planes, sino, peor aun, que sus planes son de continuar sin ocuparse absolutamente de las impostergables necesidades en materia de la vivienda popular.
Y si no, ¿qué otra explicación pueden tener sus voluntarias pero explicables ausencias en un evento que les abría un escenario sin costo económico permitiéndoles llegar a una parte importante del electorado con sus planes en la materia?
Han dejado la clara impresión de abstenerse de concurrir por no tener nada que ofrecerle a la platea, y temiendo incluso el costo político que ha derivado de su «ninguneo» respecto de las necesidades apremiantes de los sectores más necesitados respecto de la vivienda de carácter social.
Constituyéndose esa ausencia en todo un símbolo de la lapidaria, contundente y lamentable respuesta dada para esos sectores.
Otros ausentes han sido, como era de esperar, y como consecuencia de la primera ausencia anotada, la de los medios masivos de comunicación.
Con la excepción de algunos reporteros gráficos de prensa escrita, pudimos constatar la ausencia total de elementos de filmación que pudieran mostrar la presencia de algún medio televisivo. En particular de los canales «abiertos» (¿abiertos a qué?), que brillaron por su ausencia, haciendo causa común con sus «padrinos» políticos. Ni siquiera dispusieron de un móvil. De esos que, prestamente, nos muestran, en la línea del cine catástrofe, a los pocos momentos de ocurrido, cómo quedó un vehículo con las gomas para arriba. Pero que demostraron no ser nada sensibles en temas de interés de la gente. De esa gente que, también, aunque no se le muestre por vergüenza o por conveniencia, para hacer el gordo favor a los «padres» políticos de la miseria, están «con las patas para arriba» y nadie se ocupa de mostrarlos. Rescato de una intervención de un asistente, un planteo referido a la necesidad de que haya «políticas de Estado» en materia de vivienda. Es decir, que se hagan planes que conciten la aquiescencia de todos los partidos políticos, y se lleven a feliz término, por encima de quien esté circunstancialmente en el gobierno. Me atrevo a señalar la imposibilidad práctica de esta iniciativa, pues resulta claramente imposible acordar políticas de vivienda entre dos modelos absolutamente antagónicos como los que están en juego en las próximas elecciones. En todo caso, significaría para el FA aceptar como política de Estado la ausencia de voluntad política alguna, en materia de realización de vivienda popular, tal como la ha mostrado, sin solución de continuidad, las políticas aplicadas a través de casi 20 años de «gobiernos» (?) blanquicolorados posdictadura.
Quedó pues, para mejor oportunidad, la posibilidad de saber algo sobre los planes de los presidenciables que no concurrieron a la cita.
Pero no hace falta ser muy perspicaz para saber, en realidad, por qué no se hicieron presentes ante la convocatoria.
El pueblo dará la condigna respuesta a los ausentes, en octubre próximo. *
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