Los uruguayos no olvidamos
Todo lo que nos están proponiendo los candidatos colorados y blancos son las habituales promesas que están acostumbrados a anunciar cuando se presentan las elecciones. Mantienen la costumbre de arreglar cantidad de cosas y que si ellos ganan vamos a vivir mucho mejor. Pero resulta que hoy, sí, hoy mismo, ellos están gobernando. Ahora en estos días están al frente del gobierno y pueden tomar las decisiones necesarias para solucionar cualquier problema. Luego de haber ganado la última elección, se abrazaron en un solo corazón y aprobaron todas las leyes que les parecía bien a sus intereses. En estos 4 años y pico pudieron gobernar a través de la coalición de gobierno y sólo aprobaron algunas leyes, como las rendiciones de cuentas o las de 21 nuevos impuestos, y no tuvieron tiempo para llevar adelante un plan de gobierno.
La gente no se olvida de tanto incumplimiento. «No vamos a devaluar». «No pondré ni un impuesto más». «Los jubilados tendrán sus aumentos». Son algunas frases célebres de este gobierno, pero además, cuántas mutualistas tuvieron que cerrar y cuánta gente tuvo que borrarse; iban a construir hasta 500 viviendas por año, pregúntenle a FUCVAM, que no para de reclamar, y ni hablemos de la enseñanza, ya que todavía están buscando la plata que nos mandaron de afuera y se nos caen los liceos recién construidos.
Nadie olvidará a Cristalerías y el poco interés que puso el gobierno para encontrar una solución. Y ahora peligran Sudamtex y Funsa; los trabajadores uruguayos conocen las dificultades que han enfrentado y las escasas soluciones que lograron. Otra vergüenza nacional ha sido la Corporación Nacional para el Desarrollo y la ineficacia de ese organismo, que sólo provocó abultados déficit en numerosas inversiones efectuadas.
Las mismas figuras que ahora gritan en cada esquina, resulta que permitieron la estafa de los bancos extranjeros y quisieron tapar todo, con fondos pertenecientes a todos los uruguayos, cometiendo infracciones que tendrían que ser juzgados por la Justicia, luego de haber dejado un tendal de perjudicados de cuyos dineros se apropiaron y todavía ni saben cuándo se los devolverán.
La lista es interminable, se necesitaría mucho lugar para mencionar todo, ya que se ha entregado todo lo redituable a los extranjeros, como por ejemplo, la Playa de Contenedores del Puerto, el Aeropuerto de Carrasco, los distintos peajes de todo el país, los puertos de nuestra costa, a través sólo de un ministerio, pero lo mismo ocurre con los restantes, como por ejemplo la permanente renovación de los contratos con IBM o BULL en el BPS y la utilidad de las foráneas AFAP, provocando la fundición del Banco de Previsión Social, en el de Trabajo, y peor en el de Salud Pública, tal vez el tema más sensible para la vivencia de una sociedad integrada por seres humanos.
Quién puede creerles a estos nuevos voceros de colorados y blancos, luego de estos años de sufrimiento del pueblo uruguayo, si, por ejemplo, uno de ellos permitió que los ladrones de guante blanco tengan privilegios odiosos y el otro haya votado todos los impuestos de la coalición, hasta que esperó el tiempo apropiado para largarse por su cuenta, olvidándose que actualmente todavía actúa como senador y puede presentar iniciativas.
Quién puede olvidarse que varias de estas figuras que quieren repetirse en sus cargos, han protegido a contrabandistas requeridos o tengan un funcionario que cobró durante años sin concurrir a su trabajo.
Hasta en organismos de contralor, como el Tribunal de Cuentas y la Corte Electoral, que deberían contar con la confianza de los conciudadanos, resulta que hasta el día de hoy no lo han querido integrar de acuerdo al último resultado eleccionario y tienen el atrevimiento de hablarnos de democracia o justicia, y algunos hasta se ofenden.
El Banco Central, creado para vigilar los movimientos bancarios, es otro de los lugares donde los representantes políticos de ambos partidos tradicionales, permitieron un vergonzoso desorden que trascendió fronteras y fue evidente prueba de la falta de responsabilidad, en un área de la importancia que tiene la financiera.
Son muchas cosas que los uruguayos no olvidamos. No hay oficina que se salve, en cualquier lugar que se investigue, es seguro encontrar infracciones legalizadas. Si tuvieron que cambiar hasta al director de Aduanas, o en el Correo, contar con un director que no vierte el descuento jubilatorio de sus empleados y los trata de mentirosos.
Nos quieren pintar el panorama según el pincel que usan, con diferentes pinturas que tapan las macanas cometidas y que anuncian panoramas prometedores. La gente que vive en el interior, que también son uruguayos, que han comprobado en carne propia las mentiras que soportaron, que se endeudaron y los están rematando, mientras hubo plata para pagarle miles de dólares al nuevo presidente del Nuevo Banco Comercial, ya escarmentaron de tanto incumplimiento. Todo el país, todo el Uruguay, todos nosotros, cada uno de los uruguayos, hemos aprendido que con gobernantes como estos no podemos seguir adelante. Hay que probar algo nuevo que termine con este desorden.
Nadie olvida a esta gente, ya que todos hemos sufrido por sus errores. A pensar en el cambio, y así vislumbrar un nuevo y promisorio Uruguay. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad