Un cartel bochornoso

Se convirtió en la prueba pública del criterio que utilizan los cuatro directores políticos de la Caja de Jubilaciones. Con esta enorme tela, han demostrado que a ellos no les importa nada nuestro dinero, y se lo gastan en una extravagancia lastimosa.

Para quienes no tuvieron la oportunidad de conocerlo, se trató de una inmensa cobertura transparente de color negro que abarcaba todo el frente del viejo edificio de la Caja de Jubilaciones sobre la calle Fernández Crespo, y que se extendía desde la azotea hasta el techo de la planta baja, es decir una enorme superficie que envolvía la escructura de la edificación.
Trascendió que el costo de dicho cartel ascendía a una elevada suma en dólares, que no conocemos, pero que imaginamos debía ser elevada, porque solo el despliegue de camiones, grúas y obreros que necesitó para su colocación, y ahora su desmomtaje, nos permiten suponer un gasto muy importante.

Lo que nos preguntamos los trabajadores del ayer, es si era necesario gastarse esa plata de esta manera, y el efecto que ejercería en la población involucrada. Estamos seguros que debe haber otras ideas que pueden incidir más eficazmente para el mejor relacionamiento entre los interesados y el organismo.
Este cartel que vio todo el mundo es la prueba más evidente del pensamiento que tienen los cuatro señores directores políticos que manejan la Caja de Jubilaciones. Ya han aprobado una serie de medidas donde demostraron su intención de destruir al Organismo, de perjudicar a los jubilados en cualquier medida, sea con el cierre de nuestra casa, con el pago en agencias de quiniela, con el uso de cajeros automáticos, con el cálculo del IRP sobre nuestros ingresos, en fin, son interminables las decisiones contrarias a los intereses de los jubilados. Y ahora culminan con este bochornoso gasto, que lo pagamos nosotros y que a ellos no les duele nada.

Nos preguntamos si sus partidos políticos, tanto el Partido Colorado, en el caso de los directores Gasparri y Sanguinetti, como el Partido Nacional para los directores Delgado Sicco y Herrera, están en conocimiento de cada una de las medidas que aprueban sus representantes en el seno del Banco de Previsión Social y si esa es la protectora política de seguridad social que contienen en sus programas de trabajo.

Nos han perjudicado siempre, hace años que lo están haciendo aprovechándose de la equivocada integración del BPS, con cuatro políticos y tres directores sociales, inmerecido porcentaje que los habilitó para convertir al instituto social en una agencia de colocaciones, como hemos podido comprobar a lo largo de los años, y tener la desdicha de aplicar la nueva Ley de Jubilaciones No.16.713, conocida como la estafa más grande que se le ha hecho a los trabajadores uruguayos, a pesar de la opinión de algún abogado líder partidario.

La rápida decisión de quitar la increíble prueba cartelera, prueba la razón que tenemos sobre el maltrato que recibimos todos los pasivos de las Cajas de Industria y Comercio, de la Caja Civil, de la Caja Escolar, en fin, de todas las que componen nuestra casa, llamada desde hace algunos años Banco de Previsión Social, que lo que menos tiene es eso mismo: previsión. Estamos contando los días: a medida que pasan 24 horas, es un día menos para estos directores. A nuestra edad, lo que pedimos es que se pasen rápidamente, antes que sea tarde. *

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