Enseñanza: alerta naranja
A riesgo de resultar recurrentes, debemos ocuparnos nuevamente de la situación que atraviesa la enseñanza pública cuando falta una semana para el comienzo del año lectivo.
Los tres gremios del sector Fenapes, FUM y Afutu han iniciado una serie de reuniones con el fin de coordinar las movilizaciones que llevarán a cabo ante la situación de ese sector de actividad especialmente sensible para la población. Se trata nada menos que de la formación de los futuros ciudadanos; y ella se ve seriamente comprometida en razón de la renuencia del MEF a entregar las partidas correspondientes.
Pero más allá del hecho concreto que obstaculiza el normal desarrollo de los cursos y si nos atenemos a las cifras, es posible advertir que la actitud del MEF es consecuente con la tesitura mezquina del gobierno actual, que por otra parte no ha hecho sino continuar la avaricia presupuestal de los gobiernos anteriores. En efecto, el presupuesto asignado el año pasado a todos los entes de la educación pública llega a doce por ciento, un guarismo que muestra a las claras la contradicción entre el discurso oficial que proclama su preocupación por la educación y la realidad de ahogo económico a que se ve sometida la enseñanza por parte del gobierno. Pensemos que durante el segundo gobierno del Partido Nacional del siglo pasado, cuando el profesor Juan Pivel Devoto ejercía la titularidad del entonces Ministerio de Instrucción Pública y Previsión Social, el presupuesto destinado a los entes de enseñanza alcanzó el 27 por ciento, un porcentaje excepcional que valió al país una distinción de la Unesco.
Exhortamos al equipo económico a rever su postura, de manera de garantizar el desarrollo normal del año lectivo. *
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