¿Cementerios clandestinos en unidades militares?

Empecemos por decir que no se trata de una investigación periodística, de los resultados de la denodada labor de uno o de varios entusiastas reporteros que se toman en serio la labor elegida y saben como hallar esas verdades que otros se empeñan en ocultar.

No, no se trata de una investigación de ese tipo, sino del informe N° 435, fechado en Montevideo el 2 de febrero de 2004 y dirigido al Sr. Juez Letrado de 1era. Instancia en lo Penal de 1er. Turno.

Documento que en su acápite expresa:

«El Antropólogo Forense de la Morgue Judicial de Montevideo, en calidad de Coordinador del Equipo Multidisciplinario integrado por: el Prof. Ing. Agr. Daniel Panario, la Lic. Geógrafa Ofelia Gutiérrez y la Lic. Arqueóloga Elizabeth Onega, pone en su conocimiento que se han llevado a cabo las pericias solicitadas por esa Sede Judicial y que se detallan a continuación (…)

El texto del documento está precedido también por dos logotipos prestigiosos, el del Laboratorio de Antropología Forense- Instituto Técnico Forense y la Universidad de la República.

Se trata entonces de una información trascendente, realizada por profesionales cuya idoneidad es reconocida y cuya seriedad y actitud científica está fuera de toda duda.

El contenido del Informe Geoarqueológico se basa en el análisis de catorce fotografías aéreas de la zona ocupada por el Cuartel. Los técnicos están en condiciones de determinar en qué áreas se han producido remociones de tierra y en qué año se llevó a cabo ese movimiento. La encuesta puso especial énfasis en el período de 1975 a 1986.

La labor técnica se ha guiado, además, por los testimonios aportados por funcionarios militares que indicaron zonas en las que se habrían realizado inhumaciones clandestinas. Las coincidencias entre los testimonios y lo que surge como evidencia de las fotografías aéreas es una poderosa constatación que estaría indicando actividades realizadas en pleno período democrático, durante la primera presidencia del Dr. Sanguinetti.

A modo de conclusión, y sin pretender agotar tema tan amplio y grave, resumimos las constataciones realizadas por el equipo interdisciplinario que elaboró el informe para el magistrado.

La primera aproximación indirecta que tenemos sobre el área a estudio (sin realizar una recorrida directa en el terreno) a través del análisis efectuado con técnicas de Sistemas de Información Geográfica, nos permite constatar:

a) Que el área en el cual se emplaza el Batallón Nº 13 por sus dimensiones (m

b) En caso de realizarse una recorrida directa sobre el terreno, es un área que no presenta dificultades de acceso, dado que tiene una caminería bien definida.

c) El Batallón Nº 13 se presenta como un espacio ordenado (disciplinado), donde claramente pueden determinarse áreas de actividad distintas, relacionadas con almacenaje (galpones, etc), áreas relacionadas con prácticas militares (plaza de armas, polígono de tiro, etc.), áreas relacionadas con deporte (cancha de fútbol, cancha de tenis, pista de atletismo, etc.), entre otras.

d) Se observan las modificaciones sufridas en el terreno por la diversas actividades humanas a lo largo del tiempo.

e) Se determinan ocho sitios de interés para la prospección arqueológica directa en el terreno.

El informe avanza significativamente en otros aspectos. Ya ha dicho que hay motivos para investigar, ha sostenido que la investigación es abarcable. Finalmente agrega que son obtenibles los instrumentos y los apoyos técnicos necesarios para culminar exitosamente la investigación acerca de la existencia o no  y cuando y por cuanto tiempo  de cementerios clandestinos en una unidad militar, todo esto, ni más ni menos que en plena democracia.

Hay que admitir que sería una constatación de alcances más que modestos. *

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