La respuesta de Myra Tebot
Myra Tebot, la gerente general del Banco de Previsión Social, rompió su mutismo y publicó en el matutino El Observador, una carta en que pretende estar agraviada, pero en la que agravia. Y sostiene que ello ocurre como consecuencia de una campaña realizada por «un medio de comunicación escrito», que lanza «sobre mi persona falsedades, calumnias, verdades a medias», etc.
Su ripiosa misiva, no dice mucho, pero proclama su inocencia de los probados cargos publicados por LA REPUBLICA, que han comenzado a descorrer un manto de su impunidad, demostrando cómo esta personera de la Lista 15 (antes integrante del pachequismo), arma la operatoria del Banco de Previsión Social a la medida de intereses, muchas veces reñidos con el sistema que todos deberíamos defender.
La señora dice que no ocupa un cargo político ni de particular confianza, que es funcionaria, por lo cual debe ajustarse a las generales de la ley. Pero, hasta en eso debemos contradecirla, pues su nombramiento en esa responsabilidad del BPS, fue el resultado también de una componenda política. Una designación a dedo que la señora Tebot sabe agradece con acciones precisas.
¿Qué otra razón puede existir para su actitud, absolutamente implacable, contra LA REPUBLICA y el Multimedio Plural, al que pretende cerrar declarando «conjunto económico», sumando a esas tres empresas con otras 19, muchas de ellas ignotas. LA REPUBLICA, como todos saben, es el producto de un esfuerzo compartido entre empresarios, trabajadores y la opinión pública, esos lectores que encuentran en el matutino plural, desde hace casi 16 años, una voz potente que denuncia la injusticia. Formándose ese maravilloso triángulo de la comunicación. Un diario que, además, abre sus páginas, en un infrecuente juego democrático, a todas las opiniones, inclusive las más encontradas.
Podríamos recordar en estas líneas algunos de los hechos denunciados por este diario que jugó y juega un papel central dentro de los medios uruguayos. Y la señora Tebot se agravia porque LA REPUBLICA no sólo indica que el mecanismo establecido desde la gerencia del BPS, además de ser una vil maniobra política que intenta acallar una voz opositora a pocos meses de las elecciones, sino porque también establece que la responsable de la misma tiene en su pasado vinculaciones con empresas que tuvieron un papel en el escándalo del contrabando de armas a Croacia, una investigación que todavía se encuentra abierta en la Argentina.
La señora, al parecer, se trata de colocar como la víctima de un artero acoso periodístico por parte de LA REPUBLICA, refugiándose en palabras altisonantes, haciendo un llamado a los «Poderes Públicos, a los Medios de Comunicación y a las Asociaciones Gremiales y Profesionales, a fin de buscar los mecanismos y acciones que, sin afectar la libertad de prensa, permitan la cabal defensa del honor, la dignidad y el decoro de las personas».
Insólita pretensión de una señora que, como gerente general del BPS, debería intentar una mejor gestión en el mismo y no, como en este caso, utilizar criterios políticos para intentar sancionar (cerrar, al estilo de su mentor Pacheco Areco) a una empresa que lucha, en el marco de mil dificultades, para que en este país siga resonando esta potente voz periodística. *
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