Desatinos de una administración

Dar un vistazo a distintas administraciones del gobierno es frecuentar las incapacidades de las representaciones que eligieron colorados y blancos, como hicieron con la Dirección de Aduanas, borrando a Lissidini de una oficina clave para el país. En el BPS no le hacen caso ni a las leyes y sólo deciden en contra de los jubilados y pensionistas, permitiendo que cuatro directores autoricen que una señora desde la gerencia general adopte decisiones generalmente ingratas para los pasivos.

Un Uruguay triste con una pléyade de artistas nacionales que son orgullo de nuestra cultura, pero que no piensan en jubilarse, ya que no está previsto el derecho previsional para artistas, músicos, actrices y actores que dedican su vida a las diferentes expresiones del arte y que la clase política ignora por completo.

El desmantelamiento de las cúpulas directrices de diferentes organismos provocado por la circunstancia electoral, demuestra la finalidad filantrópica de nuestros políticos conservadores. Han abandonado lugares clave como el Iname, el Banco de Seguros, OSE, Banco Hipotecario, con total tranquilidad, sin preocuparse del destino que sigan dichas instituciones. Eso es clara expresión de falta de responsabilidad, a pesar del austero discurso tradicional. Sin embargo siguen atornillados a sus sillones los integrantes del Tribunal de Cuentas y de la Corte Electoral; allí lo mejor es mirar para arriba, total no hay sanción para tamaña maniobra.

Finalmente merece destacarse que hemos permitido que toda la calesita gire alrededor del señor ministro de Economía y Finanzas, que se ha convertido en el gran personaje de cada gobierno posterior a la dictadura. Con el autorizado consentimiento de cada partido conservador y bajo el control permanente del FMI, del BID y del Banco Mundial, cada uno de dichos ministros fueron aplicando los dictámenes impuestos y así estamos cumpliendo una equivocada política económica que nunca permitirá que este Uruguay salga a flote.

Como prueba evidente de la ineptitud asumida, podemos mencionar a la Corporación para el Desarrollo, al Banco Central, y los tremendos desfalcos de los distintos bancos extranjeros que destrozaron a cantidad de familias uruguayas. Algo que no podría ocurrir, si hubiera una administración eficaz y responsable.

La demostración del pueblo uruguayo del pasado 7 de diciembre es la prueba más clara de que se terminó la vida política de muchas personas que vivían a costillas del régimen democrático. De ahora en adelante habrá que actuar de otra manera y cada uno será responsable de sus actos. Menos viajes, menos privilegios, menos secretarias, menos pases en comisión, menos whisky, menos contratos, menos licencias, menos coches oficiales en lugares inapropiados. Mayor asistencia, mayor puntualidad, mayor claridad, mayor austeridad. Por lo menos el fiel cumplimiento al buen salario recibido.

En fin, mayor capacidad para gobernar, queremos un nuevo Uruguay, que enfrente al mundo, en acuerdo bien estrecho con la zona que ocupamos, abrazándonos con argentinos, brasileños, chilenos, peruanos, bolivianos, venezolanos, colombianos, ecuatorianos, para conseguir la dignidad que merece toda América Latina. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje