Salario mínimo nacional

Desde su creación en 1969, en pleno «pachecato», el SMN ha sido usado para varias cosas. Pero sin duda que a lo largo de estos treinta y cuatro años, con gobiernos de Bordaberry, dictadura, dos períodos de Sanguinetti, uno de Lacalle y otro de Batlle, nunca como instrumento redistributivo con sentido de justicia social. Más bien al revés, lo cual ambientó no sólo el grave deterioro de los derechos de la seguridad social, sino que se utilizó como herramienta que contribuyó a la caída del salario, al retroceso de los derechos del trabajo y a la flexibilización y desregulación de las relaciones laborales.

En octubre del año 2000, el Salario Mínimo Nacional valía aproximadamente unos 80 dólares. Luego, en este Uruguay al que le prometieron tanta diversión, se vino la debacle, con la que no tuvimos nada que ver sino que «nos comimos un garrón», según la divertida interpretación del número uno de los divertidos de este país.

No es sorpresa entonces que tres años después, el SMN valga aproximadamente 41 dólares, casi la mitad. El más bajo de América Latina.

Es tan escasa la imaginación de quienes adoptan las decisiones económicas que descalabran a la gran mayoría de los uruguayos, que repiten el clásico argumento: son pocas las personas que ganan un SMN, ya que éste es simplemente una variable. Discurso que envejece a pasos agigantados. Es exactamente lo contrario: son cada vez más los uruguayos (que cuando consiguen trabajar), ganan aproximadamente un SMN. Pero dejémoslo así.

El acento lo queremos poner en la importancia sustancial que reviste la política del SMN en el nivel de las prestaciones de seguridad social. Si un trabajador de la actividad privada que gana $ 7.000 se enferma, cobrará un subsidio 50% menor, esto es, apenas $3.582 equivalente a tres SMN, que es el máximo permitido. También los seguros de paro y las asignaciones familiares están topeadas en salarios mínimos nacionales.

Y es entonces cuando nos golpean datos oficiales de un hondo dramatismo. Según el comunicado gubernamental de rebaja del IRP, casi 1.150.000 uruguayos (545.000 pasivos y 600.000 trabajadores) ¡ganan menos de 6 SMN! No está de más insistir en que la canasta básica familiar anda por los 24.000 pesos.

Señores: no pretendan trasladarnos otro garrón haciéndonos creer que la crisis de 2002 fue la que precipitó la caída del SMN o el monto de las pasividades. En octubre de 2000, el monto de la jubilación promedio ascendía a $6.158. A octubre de 2003 en términos reales cayó a $4.853.95, un 22% menos.

Hay mucho para analizar en cuanto al SMN. Cualquier política de desarrollo que se pretenda aplicar, no puede soslayar esta materia pendiente. *

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