Cuba, la desestabilizadora
Los planes de Cuba quedaron al descubierto al comprobarse hoy en Uruguay que más de 300 jóvenes de este país se están preparando en la Isla para regresar a esta nación como médicos.
Un reciente llamado público reveló además que pronto partirá hacia La Habana otro contingente formado por 45 hijos de familias humildes uruguayas, muchos de los cuales jamás podrían cumplir su sueño de prepararse como galenos para atender a los ciudadanos de este país.
El plan, que según se conoce resultó de una iniciativa presentada por el mismo presidente Fidel Castro, permite en la actualidad, en forma gratuita, preparar en la Isla médicos latinoamericanos, africanos y hasta estadounidenses pobres, en la llamada Escuela Latinoamericana de Medicina.
Acusado por Estados Unidos de tratar de desestabilizar, las intenciones del gobierno cubano quedaron también a la vista de todos cuando en el año 2002 envió gratis a Uruguay más de un millón de dosis de la vacuna contra la meningitis b-c, única en el mundo.
Con ese envío, Cuba logró evitar la muerte de quién sabe cuántos niños uruguayos, a pesar de que el gobierno de Jorge Batlle no había querido adquirir el medicamento por ser ese elaborado en el cubano Instituto Carlos J. Finlay.
Por otra parte, La Habana no quiere terminar de reconocer que sus planes de envíos de médicos y educadores a Venezuela también forman parte de una terrible estrategia de liquidar para siempre el analfabetismo.
Juntos, los gobiernos de Cuba y Venezuela quieren dotar a los ciudadanos de este último país de los instrumentos necesarios para impulsar el mejoramiento de la situación en su nación y, en particular, también de sus familias.
Lo peor de todo eso es que La Habana lo hace sin pedir nada a cambio. Con lo anterior, queda demostrado una vez más que, efectivamente, Cuba está dispuesta a ser solidaria y colaborar con los pueblos del mundo, lo que de hecho es transformarse en una desestabilizadora del neoliberalismo, aplicado a rajatabla en la región.
Pero Cuba tendrá que cuidarse, porque con esos ejemplos, quizás muchos quieran imitarla en el mundo.
Dicen que ya hay quien se pregunta si dentro de poco tiempo acaso las potencias más ricas de este mundo no dispondrán de miles de médicos, para enviar gratuitamente a los lugares más apartados de América Latina o Africa… Y así demostrar a la Isla lo poderosos que son.
Otros también se preguntan si esas mismas potencias, que no son aisladas comercialmente y tampoco boicoteadas, acaso no dispondrán de millones de dólares para enviar medicamentos a los lugares más sufridos del planeta. ¿Y si eso se concreta? Cuba entonces deberá reconocer que ella fue la agitadora principal, el principal motor impulsor para desestabilizar las políticas neoliberales que tanta hambre y desocupación han generado en Nuestra América.
Será entonces la responsable de, con su ejemplo, ayudar a que todo cambie.
Muchos, seguro, se lo agradecerán. *
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