A los setenta, un premio a la vejez
Cada uruguayo que haya contribuido a la grandeza de su país, aportando tanto su trabajo en bien de la comunidad como los obligatorios aportes para su posterior retiro,
tenía el derecho de, al cumplir sus 70 años de edad, recibir una compensación que se llamó «Prima por Edad».
En épocas en que coincidían los criterios de los gobernantes con el de los trabajadores, se aprobó la Ley Nº 12.761, que permitió que todas las personas beneficiarias de las respectivas Cajas de Jubilaciones percibirían una determinada cantidad al llegar a sus 70 años de vida.
La Asamblea General Parlamentaria aprobó este aporte, luego de que en la Cámara de Senadores se aprobara el 3 de agosto de 1960 y luego la Cámara de Representantes también la acompañara en sesión del 22 de agosto de 1960, expresando que a partir del 1º de enero de 1960 los jubilados que cumplan 70 años, tendrán derecho a percibir la prima por edad, la que será acumulable a la pasividad.
Sin embargo, hoy, a 43 años de aquel momento, el BPS utiliza un criterio discriminatorio, al considerar si el beneficiario generó los derechos antes o después de la dictadura, y de esa forma está perjudicando a muchas personas, argumentando que el proceso dictatorial eliminó dicho derecho, cuando se libraron distintos actos que intentaron liberar privilegios. Consideramos que se ha interpretado erróneamente, ya que en ningún lado de dichos actos se menciona la anulación del contenido de la Ley 12.761 y por lo tanto su vigencia se mantiene. La reinstauración democrática no lo ha aclarado nunca en estos 18 años, y es así que muchos ancianos no reciben su justificado premio.
Luego de haber escuchado los argumentos para justificar los votos de varios legisladores durante la última sesión de la Asamblea General, en la que levantó el veto impuesto por el Poder Ejecutivo relativo a la instalación de cajeros automáticos para ser utilizados en el pago de pasividades, podremos comprender que con señores representantes que desconocen por completo la temática de la Seguridad Social, resultará imposible pretender una consideración humana hacia cada mujer u hombre que se entregara esforzadamente al desarrollo del Uruguay.
Ya llega diciembre y estos señores legisladores se irán a descansar durante 3 meses, cobrando sagradamente sus buenos pesos, mientras que cada jubilado ha debido trabajar durante 30 o más años, todos los días del año, menos su licencia anual de 20 días, recibiendo un salario irregular y una jubilación miserable. Hay gran diferencia entre estas dos clases de compatriotas, y quienes fueron elegidos por el voto ciudadano tienen la obligación de corresponder a dicho privilegio; en lugar de exigirle a un anciano la capacidad en el manejo de una moderna máquina, deberían respetar las condiciones físicas de cada persona, respetar sus canas, reconociendo la experiencia y honestidad que cada mujer o cada hombre que logran llegar a las 7 décadas han demostrado.
Estamos a tiempo para que antes que se vayan a descansar, rectifiquen esta infamia y permitan que todo jubilado que cumple 70 años, reciba su Prima por Edad, sin importar para nada desde cuándo generó sus derechos. Los ancianos no tenemos la culpa de los errores cometidos por quienes participaron en el periodo de facto.
Una oportunidad para demostrar una verdadera preocupación por el estado de la mayoría de los jubilados uruguayos y así terminar con las odiosas diferencias.
Prima por edad para todo jubilado que cumpla 70 años.*
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