El referéndum y los papelitos de colores
Un referéndum es similar, en su mecánica, a como lo puede ser una elección presidencial. Se hace un llamado a la ciudadanía para tomar decisiones, por medio del voto, sobre temas que se refieran directamente al patrimonio del Estado, política, reformas constitucionales o legales y otro número de cosas que pueden ser llevadas a la tribuna de los uruguayos, para que seamos nosotros quienes decidamos, en lugar de los gobernantes o legisladores acerca del rumbo a tomar en aspectos determinados.
Un referéndum contiene una pregunta, de forma tal que se puede consultar a la ciudadanía, en este caso, si desea o no, la derogación de la Ley de Ancap. Una ley ya promulgada. O sea que al votar por SI el ciudadano está expresando «quiero derogar la ley» y al votar por NO, está expresando «no quiero derogar la ley».
Cada persona pone en la urna la papeleta del color correspondiente a su decisión, siendo estas rosadas o celestes.
En tanto el referéndum reciba la cantidad de votantes necesarios para su validez, la decisión que tome la ciudadanía será vinculante.
El referéndum consiste en devolver a la ciudadanía el derecho a tomar sus propias decisiones sin la intermediación de sus oficiales electos.
Las cuestiones que nos dividen o nos pueden dividir, no seccionan nuestros espíritus de modo vertical ni radical.
Todas las cuestiones que afectan los acuerdos entre los uruguayos, porque pueden dividirnos, aunque sea transversalmente, merecen ser tratadas con prudencia, con sinceridad, con recto criterio, con sentido ético.
Es por esto que llama la atención la falta de criterio y de sentido ético de quienes están discutiendo imprudentemente el otorgamiento de los colores para el SI y para el NO, así como el sentido del SI y del NO.
A esta altura de los acontecimientos, jugar a «los papelitos de colores» es poco serio e imprudente, llegado el carnaval, podrán divertirse con ellos.
En estos dos puntos los integrantes del Frente Amplio y los grupos que promueven la derogación de la ley, han tratado de invadir a la población con mentiras y tergiversaciones del texto de la ley, también pretenden atribuir intenciones políticas a la Corte Electoral en estas dos decisiones que no van en lo que respecta a la postura que tomarán los uruguayos en el momento de tomar la papeleta que su inteligencia le indique.
En esta oportunidad la Corte Electoral decidió otorgar el color rosado para referir a los que están a favor del recurso para derogar la Ley de Ancap, por lo que dicha papeleta contendrá el siguiente texto: «Voto por sí al recurso de referéndum contra la Ley Nº 17.448 del 4 de enero del 2002.».
Del mismo modo otorgó el color celeste para los defensores del mantenimiento de la ley, por lo que dicha papeleta contendrá el siguiente texto: «Voto por no al recurso de referéndum contra la Ley Nº 17.448 del 4 de enero del 2002.»
Todo esto es muy claro, y es ofender la inteligencia de los uruguayos insinuar que podrán ser influenciados por el color de la papeleta o por la orientación del SI y del NO, pues esto, como lo dije antes es muy claro, «SI quiero derogar la ley» o «NO quiero derogar la ley», no hay forma legal de invertir la orientación del SI o del NO.
Es por esto que me permito sugerir que a partir de este referéndum, y a efectos de que en el futuro no se presenten más discusiones sobre temas que en nada van a lo que el pueblo debe decidir, sería oportuno que la Corte Electoral ya dejara definitivamente establecido los colores correspondientes para la papeleta del SI y para la del NO, para todas las futuras consultas populares (que seguramente serán muchas), cualquiera sea la orientación de las decisiones. *
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