19 fronteras, 18 feudos
Nuestra histórica realidad ciudadana nos caracteriza por sostener un pequeno territorio mundano dividido en 19 pequenas fracciones. A lo largo de los anos transcurridos, desde la fundación del país, se distinguió la reiteración de gobiernos colorados, escasamente interrumpidos por algún período de dominio blanco.
Hace 10 anos, la historia empezó a cambiar, y en 1989 la izquierda conquistó el gobierno de Montevideo e inició una manera diferente de organización de las dependencias de la Intendencia. De esa forma, se encontraron realidades increíbles en diferentes sectores, para lo que hubo que adoptar medidas de reorganización.
Muchas pudieron solucionarse internamente, pero había otras que en base a su carácter de resolución comunitaria debían aplicarse a nivel general para todo el país. Ejemplos muy claros fueron las multas de tránsito, que tenían valores diferentes para penalizar la misma infracción o los valores de tasación de los vehículos, necesarios para el cobro de las respectivas patentes. Y así observamos cómo hasta el día de hoy, un mismo vehículo tiene diferentes costos a lo largo y ancho del Uruguay.
Parece increíble, pero un coche tiene 19 valores en un pequeno territorio, como lo es todo nuestro país, dependiendo del lugar donde se le antojó registrarlo a su dueno, sin tener para nada que ver domicilio del propietario o destino del uso de la unidad.
Otro hecho a destacar es el tema de las licencias de conductor, que no sólo tienen también valores diferentes, sino que existen condiciones distintas para su adjudicación.
Cuando nos internamos en el mundo de las condiciones bromatológicas, nos encontramos que en el Uruguay hay 19 diferentes maneras de inspeccionar alimentos o productos alimenticios. Un queso puede ser bueno para Artigas pero inaceptable para Montevideo.
Ante esta realidad el gobierno frenteamplista de Montevideo, intentó a través de gestiones ante los congresos de ediles y de intendentes, normalizar reglamentaciones tan conflictivas, ya que se considera que lo más beneficioso sería ajustar criterios unánimes en temas comunes y controles similares para la misma finalidad: el bienestar y tranquilidad de los ciudadanos.
Es conveniente, entonces, aclararle al soldado-abogado colorado, que quiso enmendarle la plana al candidato encuentrista y ex intendente, acusándolo de negligente con la aplicación de la normativa municipal. Cuando en realidad han sido tanto los colorados como los blancos los que nunca han querido cambiar, hasta el día de hoy, una ley orgánica vigente desde 1935.
Resultaron infructuosas las gestiones iniciadas hace ocho anos, para descajonar el proyecto modificativo, y que, por poderosas razones interesadas sigue durmiendo el sueno del progreso parlamentario.
Sería conveniente que el soldado-diputado colorado averiguara mejor los motivos por los cuales sus colegas no se ponen de acuerdo para aprobar normas tan necesarias para el progreso del país, lo desenpolvara de los archivos parlamentarios y poder contar cuanto antes con una nueva ley orgánica municipal que contenga las necesarias ordenanzas que merecen todos los habitantes de cada uno de los departamentos uruguayos.
Que haya 19 fronteras, pero que trabajen juntas con criterios iguales, y no que cada una sea un feudo localista, enfrentado a cualquiera de sus vecinos por intereses, por conveniencias y hasta por comodidad. Que una infracción se sancione por igual en todo el territorio. Que quien es sancionado con la pérdida de licencia de conducir, no la pueda obtener fácilmente en otra comuna, o que, una mermelada requiera las mismas inspecciones en todo el Uruguay.
No puede haber más feudos zonales. El conjunto de las 19 intendencias requiere su integración completa y urgente, a un todo, que se llama Uruguay.
Dirigente del Partido
de la Seguridad Social
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